Bruno ya comenzó su tratamiento en China
El último sábado fue el día más esperado para Lorena Ramírez y su pequeño hijo Bruno, quien acaba de cumplir sus primeros 6 años de vida. Es que tras varios meses de incansable esfuerzo, pudieron viajar a China, donde el pequeño vecino derquino, que nació con parálisis cerebral, está siendo sometido a un complejo tratamiento con células madres para que su calidad de vida mejore.
En China, el pequeño está alojado en un hospital de alta complejidad, que recibe a personas de todo el mundo para realizarles un tratamiento que en nuestro país no está avalado, pero que ha dado buenos resultados en pacientes que lo han realizado en varias oportunidades.
El tratamiento
El complejo tratamiento que ha comenzado Bruno en tierras asiáticas consta de seis inyecciones de células madres, unas de las cuales ya fue aplicada sobre el cuerpo del chiquito. “Salió todo re bien. Por suerte recibió bien a las células”, expresó “Loly”, madre del chiquito.
La próxima inyección será aplicada por la médula durante el día de mañana. El resto de los días estarán abocados a la rehabilitación de Bruno, que comienza para la jornada de hoy, con electroestimulación, acupuntura y terapia del lenguaje, según comentó su madre desde China.
Incomunicados
Durante estos meses en que Lorena Ramírez comenzó con la campaña para juntar el dinero necesario para que su hijo viajara a China, sus publicaciones y anuncios se hacían a través de un grupo creado en Facebook. Desde China, y a través de familiares y amigos, la mujer lamentó que esta vía de comunicación allí estuviera bloqueada. “Bruno está pasando por su mejor momento, todo gracias a cada granito de arena que aportaron”, compartió la mujer a partir del usuario de un amigo.
Contención
Bruno y Lorena viajaron junto a otras dos familias argentinas: una proveniente de la Provincia de Chaco y la restante de Buenos Aires, cuyos hijos también están siendo sometidos a tratamientos con células madres. Así, estas mujeres se contienen mutuamente durante todo un mes, hasta que cada una regrese, junto a sus hijos, a suelo argentino.