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Tribuna del lector: Otra vez

15 de julio de 2012 - 00:00

 

por Víctor Ejgiel

 

Otra vez, rehenes de la política de turno, como trabajadores de una sociedad de hermanitos que se odian, los empleados públicos de la provincia de Buenos Aires, llámense docentes, médicos, policías y trabajadores de los demás organismos de ésta, sufrimos con la falta de dinero que ya sabíamos se viene dando en todas las arcas de todos los gobiernos de este país. Porque si tenemos en cuenta que ya está inyectado todo lo que se les robó a los jubilados, que ya se dispuso el uso de los fondos del Banco Central, que casi no se puede exportar porque, por supuesto no se puede importar, la plata (que mueve al mundo, o no) ya no está, ya no alcanza.

El derroche que en muchas áreas sirvió para mantener un paquete de ilusiones que cubrieran las expectativas previas a las elecciones de octubre pasado, salieron demasiado caras, y hoy, en realidad hace un tiempo, empezamos a sufrir las consecuencias de una economía irreal, fruto del verso de una inflación mentirosa, de un dólar devaluado y de un mercado exportador que nunca pudo salir más allá de los granos y las vacas, porque jamás se creó un verdadero polo de productos exportables. Pero la economía no es sólo vender, quien vende también debe comprar, ya que el famoso equilibrio de la balanza comercial es lo que desean todos los países, entonces va a ser imposible venderle productos a un mercado al que no le compramos. Si seguimos ilusionados con las cosechadoras de Angola, es porque no queremos ver la verdad de la milanesa.

Lo cierto es que en la provincia de Buenos Aires desde los inicios de la última democracia, se resignó el famoso 6% que recibía del Gobierno nacional y que como principal provincia productora y la más populosa del país podría cubrir las necesidades propias. Hoy es de conocimiento general cómo gracias a Buenos Aires se mantienen economías en el interior del país con sueldos desequilibrantes y amiguismos que ya nos suenan a costumbre. La devoción, silencio o cualquier otro título que se le quiera poner que exige el Gobierno nacional para erogar de esa caja totalmente discriminatoria sostenida por la emergencia nacional votada año tras año por el Congreso, para otorgar superpoderes y que se contradice con aquello que la misma Presidenta profesa como economía creciente, no permite un mínimo comentario o actitud que asuste a esta forma de gobernar sin consultas, donde sólo existe una única opinión y que como ya se vio en varias actitudes, es la de una sola persona, y si te gusta bien y sino chau.

Todas las economías requieren equilibrarse, es verdad, la provincia debe rever muchas situaciones de déficit que la llevan a estos problemas, pero tampoco es muy lógico que aporte 10 por cada habitante y reciba 1,5. El fondo del tema es la coparticipación federal, no hay manera que 24 provincias resignen a favor de una, entonces habrá que buscar otras soluciones porque como siempre la variable de ajuste somos los trabajadores de la provincia, aquellos que en definitiva somos el sostén de una nación porque no es verso que sin educación, sin seguridad y sin salud no se puede pensar en una verdadera nación. n

 

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