La localidad de TREVELIN, ubicada en la provincia del Chubut, fue seleccionada por la Organización Mundial del Turismo (OMT) para formar parte del programa “Upgrade”, en la segunda edición de los Best Tourism Villages.
La localidad de TREVELIN, ubicada en la provincia del Chubut, fue seleccionada por la Organización Mundial del Turismo (OMT) para formar parte del programa “Upgrade”, en la segunda edición de los Best Tourism Villages.
El destino patagónico fue destacado por la OMT en una convocatoria donde participaron 57 países, tanto por su riqueza cultural y natural como por su conservación y promoción. De los 130 pueblos de todo el mundo preselecionados, 32 fueron elegidos como los “Best Tourism Villages” y 20 destacados en el programa “Upgrade”, entre ellos, Trevelin.
Desde la ruta el verde del valle que rodea a Trevelin atrapa. Cercado por la cordillera chubutense, la entrada a este pequeño poblado es más agradable aún. Pintorescas calles pobladas de rosedales y su principal característica: las típicas casas galesas y su afamado té.
Trevelin queda a 22 kilómetros de Esquel, principal ciudad cordillerana de la provincia de Chubut. Debe su nombre a la lengua galesa que se conserva allí hasta hoy en día. "Tre": pueblo y "Velin": molino. Y este significado refleja la actividad a la que se dedicaron y dedican hoy en día sus habitantes, la ganadería, además del turismo.
Allá por 1885, un contingente de cincuenta familias galesas llegadas desde la región costera de la provincia de Chubut, ocuparon uno de los valles más pintorescos y fértiles de la zona cordillerana, y continuaron así con sus objetivos propuestos al abandonar su Gales natal en 1865: preservar sus tradiciones, su idioma y su religión.
La "Gesta Galesa", como se denomina a la migración de esta colectividad en Chubut, reconoce episodios dignos de la mejor filmografía. En este Valle 16 de Octubre, tuvo lugar uno de los hechos determinantes para la solución de los diferendos limítrofes con Chile como fue el Plebiscito de 1902, realizado en la Escuela 18, donde los pobladores, siempre en su mayoría galeses, optaron ante representantes de ambos países y de la Corona Británica, porque el territorio en que habitaban perteneciera a la nación Argentina.
Figuras como el Perito Moreno fueron grandes protagonistas de estos hechos, y en sus escritos quedaron registradas las certeras predicciones que realizara sobre el potencial que esta región ofrecía para el turismo y sus recursos naturales.
Miles de visitantes llegan cada año, solamente para meterse por un día en las costumbres galesas y degustar a fondo todas las exquisiteces que ofrecen estos baluartes de la tradición europea. Allí el turista puede tomarse su tiempo, mientras paladea el té, prueba la clásica torta negra, panes y scons todos de manufactura casera, y degusta deliciosos dulces elaborados con frutos y hierbas de la región. También puede disfrutar de la decoración delicada y típica de estas casas.
Su enclave natural rodea en las proximidades a la ciudad de exuberantes bosques de cipreses y lengas, el río Futaleufú, los lagos del Parque Nacional los Alerces, como así también de la colonia aborigen de Lago Rosario situada junto al lago del mismo nombre. En este sitio pueden hallarse, además, cómodas instalaciones en las que alojarse, buenos restaurantes y parrillas, y servicios de turismo dispuestos a acercarle los mejores atractivos.
El Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación Argentina había convocado a destinos de todo el país para que se postulen a la iniciativa. Los requisitos de participación eran: tener una baja densidad demográfica (hasta 15 mil habitantes), estar situados en un paisaje natural y/o cultural característico, compartir valores y estilos de vida propios de la región puestos en valor turístico, entre otros factores que hagan al desarrollo del turismo.
Caviahue-Copahue (Neuquén) y San Francisco de Alfarcito (Jujuy) también fueron preseleccionados por el ministerio nacional para representar al país en esta convocatoria por sus propuestas de desarrollo, promoción y gestión de los destinos basados en la puesta en valor de sus recursos naturales y culturales, la sostenibilidad social, económica y ambiental, y la integración participativa de los actores locales en la actividad turística.
