Descubre las diferencias entre el Feng Shui (China) y el Vasto Shastra (India)

viernes, 30 de septiembre de 2022 · 08:09

El popular feng shui procedente de China no es el único arte ancestral aplicado a la armonía de un espacio. Muchos hogares también hacen hueco al Vastu Shastra, o la perspectiva hindú a la hora de equilibrar la energía de nuestras casas. 

A menudo las personas suelen confundirlos y aunque comparten algunos principios, son completamente diferentes. El Vastu se puede aplicar idealmente a una casa que se está construyendo desde cero, sin embargo, la creencia oriental tiene practicas relativamente más simples que se pueden usar en el hogar en cualquier momento.

Hay muchos rasgos en común, pero también algunas diferencias, entre dos estilos orientales aplicados a la decoración. En un mundo cada vez más globalizado, las sinergias se funden y conocemos más detalles acerca de las muchas formas de concebir el equilibrio entre energía y espacio según diferentes culturas. Ahí tenemos el “koselig” noruego, el arte de volver cálido un espacio; o la filosofía danesa “hygge” aplicada a un estilo de vida feliz y sencillo. Sin embargo, cuando las miradas apuntan a Oriente, la percepción del espacio se torna más profunda, ancestral y mística, especialmente en dos gigantes como son China y la India. 

El feng shui y el vastu shastra son dos filosofías aplicadas a redirigir la energía del hogar según las directrices de antiguos sabios que leían las constelaciones y los caprichos de la naturaleza bajo una total contemplación. Miles de años después, podemos beneficiarnos de las virtudes de todas esas enseñanzas. 

El feng (aire) shui (agua) nació en China hace unos 5.000 años y se basa en el arte de la colocación y la observación de la energía, enfocada en un primer momento a la ubicación de las tumbas de los grandes emperadores. Por su parte, el vastu (lugar) sastra (ciencia) es una filosofía nacida en India hace unos 12.000 años y recogida en los textos sagrados del rig veda. La finalidad de esta arte exótica se basa en la integración del diseño y la arquitectura con el ser humano a través de los consejos de los grandes sabios del país del Taj Mahal. Tan solo dos premisas que encierran tantos beneficios como posibilidades. 

 

LOS RASGOS PARECIDOS

Los 5 parecidos más importantes que hemos identificado son los siguientes:

1/ Ambos representan una disciplina ancestral que busca crear espacios para la salud y el bienestar en armonía con el entorno, la naturaleza y el cosmos.

2/ Ambos son un arte relacionado con la metafísica. Combinan una parte visible, material y tangible con una invisible, inmaterial e intangible que no se puede ver ni tocar, pero sí sentir.

3/ Ambos organizan los espacios siguiendo el flujo de la energía. A esta energía se le llama “Chi” en Feng Shui y “prana” en Vastu Shastra. Es lo que en cristiano llamaríamos “espíritu” y en el ámbito de la física cuántica, “energía”.

4/ Los dos sistemas ofrecen “curas” para armonizar la energía de los espacios. Ofrecen remedios para corregir problemas de flujos energéticos, así como recomendaciones en torno a la decoración y mejor distribución del espacio.

5/ Representan un conocimiento interdisciplinar muy amplio. Se requieren varios años de estudio y práctica para dominarlo. Uno no se hace consultor de Vastu o Feng Shui con un curso intensivo de 3 meses…

 

LAS DIFERENCIAS

1/ La importancia de los elementos

Aunque ambas disciplinas juegan con el enfoque de la naturaleza a la hora de construir nuestros espacios, lo hacen a través de diferentes aliados. El Feng Shui se basa en los cinco elementos del taoísmo (tierra, agua, fuego, metal y madera), mientras el Vastu Shastra cuenta con los elementos del sistema védico (tierra, agua, fuego, aire y espacio) como referentes. 

2/ Energía e integración

El feng shui es un arte enfocado a gestionar las energías positivas de un espacio a fin de volver nuestra vida más armónica y potenciar todas las oportunidades posibles en cuestión de salud, fortuna o amor. Sin embargo, el Vastu Shastra va más allá y abarca el diseño integral de todos los aspectos del proceso arquitectónico: desde los rituales de consagración hasta la geometría de los edificios o el urbanismo. 

3/ La percepción del espacio

La palabra sánscrita “mandala” significa “círculo”, aunque los budistas aplican este concepto de una forma geométrica en el espacio a partir de diferentes ángulos. En el feng shui, la palabra “bagua” significa “ocho áreas” y se basa en los ocho puntos cardinales en función de los cinco elementos. El vastu shastra también incluye ocho enfoques, pero se basa en su conexión con los dioses, los colores y los planetas aplicado a un campo de la geobiología, el campo magnético terrestre y otros análisis que se han perdido en el feng shui. Los mapas de energía pueden trazarse con ambas disciplinas, pero mientras el Feng Shui impacta en todo el mandala, el Vastu Shastra lo hace más allá del mismo.

4/ El uso de los colores

Muchos de los enfoques de cada área de la casa cuentan con una potente influencia cultural, y los colores son el mejor ejemplo. Para la cultura china, el rojo es la tonalidad de la buena suerte y la fortuna, pero para los occidentales, el rojo es sinónimo de alerta y estrés. Esta percepción se refleja especialmente a la hora de aplicar un color a un área determinada de la casa. 

Por ejemplo, en el caso del dormitorio el feng shui sugiere utilizar los llamados “tonos de piel” a través de colores como el blanco o el marrón. Respecto al vastu shastra, esta disciplina desaconseja utilizar colores como el blanco y optar por el rosa claro, el azul oscuro, el verde o el gris, además de colores alineados con tu signo zodiacal. Cuando hablamos de color, siempre podemos desligarnos de las enseñanzas para aplicar aquellos con los que nos sintamos más cómodos.

5/ La disposición de los elementos

El mismo fin, pero diferentes formas de llegar al mismo. Los espejos, las plantas o las puertas son elementos que juegan un papel esencial en el feng shui y el vastu shastra, aunque el enfoque difiera entre ambos. Por ejemplo, el feng shui no recomienda el uso de espejos colocados frente a la cama, ya que puede robarte energía, mientras que el vastu shastra sugiere no enfocar el cabecero hacia el norte y evitar los dispositivos electrónicos en esta área. En otros espacios como el baño, ambos coinciden en la necesidad de mantener siempre la puerta cerrada. 

La aplicación del feng shui y el vastu shastra en el hogar es similar a una alta palmera asomada por el tejado de una casa. Debemos profundizar en el patio, en el origen, para comprender todos los matices y utilizarlos a nuestro favor, bien a través de expertos en estas disciplinas como a partir de un diseño adaptado enteramente a nuestras necesidades. 

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