Mantener tus herramientas limpias como el primer día es fácil si sigues estos consejos rápidos y sencillos que te damos a continuación –y que no te van a ocupar mucho de tiempo–. ¿Quieres saber cómo hacerlo?
Mantener tus herramientas limpias como el primer día es fácil si sigues estos consejos rápidos y sencillos que te damos a continuación –y que no te van a ocupar mucho de tiempo–. ¿Quieres saber cómo hacerlo?
Una buena limpieza y mantenimiento de las herramientas ayuda a que duren más y su uso sea más cómodo.
Al no utilizar por un tiempo las herramientas y utensilios para trabajar el jardín es posible que esto afecte sus partes metálicas. Palas, tijeras, rastrillos: son cosas que se usan pero con cierta frecuencia y permanecen algún tiempo guardadas sin uso.
Por eso, es importante tener un lugar donde guardarlas sin exponerlas a la lluvia, la suciedad y la humedad, que son los principales motivos de la oxidación de las mismas.
Además, conviene, luego de usarlas, limpiarlas.
En la ferretería o en el supermercado puedes encontrar muchos tipos de desengrasantes, aceites, desoxidantes y lubricantes específicos que ayudan a mantener las piezas intactas. No obstante, estos productos suelen ser bastante agresivos para la piel y zonas sensibles, por lo que se recomienda usar protección. Pero también hay remedios caseros (y sin químicos) para la limpieza de herramientas que son igualmente efectivos. En esta columna te compartimos algunos de ellos.
? Bicarbonato de sodio
Si lo que buscas es eliminar el óxido, el bicarbonato hace maravillas. ¡Y si le añades jugo de limón todavía más! Mezcla bien ambos líquidos y ponlo encima de aquella herramienta oxidada. Frota con un cepillo de dientes encima de las manchas de óxido y déjalo actuar durante un cuarto de hora. ¡Ya verás cómo queda mucho más brillante!
La única precaución que debes tomar es no meterlo en un envase cerrado, ya que la mezcla de una base (el bicarbonato) con un ácido (el limón) crea una reacción que, en un envase cerrado, puede ser peligrosa.
? Limón y sal
El limón y la sal suelen ser buenos aliados en temas de limpieza. Y para las herramientas oxidadas son un equipo infalible: frota sobre las manchas anaranjadas con una cáscara de limón y ya verás cómo desaparecen pronto.
? Vinagre
El vinagre blanco también es un buen antioxidante. En un recipiente, añade vinagre blanco y sumerge a continuación todas aquellas herramientas oxidadas. Déjalas reposar y, en un par de días, las manchas de óxido se habrán ido de tus herramientas. Si ves que alguna herramienta se resiste, prueba a sumergir papel de aluminio en el vinagre y úsalo como un paño para limpiar. También puedes utilizar algún trapo viejo como esponja.
? Arroz y tiza
El arroz es un gran enemigo de la humedad. Si añades un puñado de arroz en una bolsita donde guardas tus herramientas, evitarás que estas se acaben oxidando con el paso del tiempo. Puedes probar también guardarlas en una bolsa con trozos de tizas.
? Otros antioxidantes para tus herramientas
Impregna un paño viejo en aguarrás y frota encima de la parte oxidada de la herramienta hasta que esta recupere el brillo habitual. También puedes limpiar tu herramienta con otros productos como ácido cítrico en polvo. Échalo en un recipiente y añade agua caliente hasta que las piezas oxidadas estén cubiertas por ella. ¡Deja pasar tan solo una noche y el resultado será impecable!
Y, si prefieres algo todavía más casero y sencillo, este truco es estupendo: toma una papa y córtala por la mitad. Cubre la parte que no tiene cáscara con detergente lavavajillas y deja la papa sobre la zona más oxidada de la herramienta en cuestión. En un par de horas verás un resultado que no te habrías esperado nunca. ¡Y todo gracias a una simple papa!
