Curiosidades

Según un estudio, el 68% de las parejas empezaron siendo amigos

Por Redacción Pilar a Diario 16 de febrero de 2022 - 07:42

El amor nos encuentra de muchas maneras. Sin embargo, según un estudio buena parte de las parejas empezaron siendo amigos. Es decir, lo más común es que ese amor surja a fuego lento y en ese día a día en el que las complicidades, el apoyo, las risas y la buena sintonía desembocan, tarde o temprano, en un vínculo afectivo.

De hecho, hay algo que señala la investigación publicada en el Social Psychological and Personality Science: por lo general, esa persona que al final se convierte en nuestra pareja no nos atraía en un inicio.

El amor que aparece entre las relaciones de amistad se hace patente al cabo de un año o dos, según este estudio reciente.

Así surge el amor: el 68% de las parejas empezaron siendo amigos. El autor principal de este trabajo de investigación es Danu Anthony Stinson de la Universidad de Victoria en Canadá. Si bien es cierto que, de algún modo, muchos intuíamos este dato. De este modo, y pesar de que estamos en la era de Tinder y de todas esas aplicaciones que nos permiten encontrar pareja —o una relación para una noche—, las personas siguen enamorándose a paso lento y en el día a día.

Ahora bien, esto no significa que las relaciones originadas a partir de una amistad sean mejores que las surgidas de una atracción casi instantánea. Sin embargo, su modo de construirse las hace quizá mucho más interesantes ya que permite adentrarnos en ese vínculo con  mayor seguridad, conocimiento y complicidad.

Algo que destaca la investigación es que desde el momento en que nos conocemos y se inicia la amistad hasta que aparece el amor pasan casi dos años en los que se erige poco a poco la magia de la confianza, la química de la atracción, la alianza de la intimidad, la admiración y ese deseo disimulado que emerge de manera lenta, pero evidente.

Buena parte de las parejas que empezaron siendo amigos atravesaron diversas etapas. Esta experiencia sucede tanto en personas heterosexuales como en la comunidad LGBTQ +. 

Por lo general, se inicia la amistad y al cabo de los meses aparece el amor platónico. Cabe señalar, que en este tipo de amor no siempre existe de manera abierta el deseo sexual. Lo que hay es atracción emocional e intelectual, sumada a una idealización. La atracción física y el deseo surgen en una última instancia, en esa fase que, por término medio, precede a la consolidación o no de la pareja.

El autor de este trabajo, también nos indica algo interesante. Buena parte de las personas encuestadas en esta investigación indicaron que prefieren iniciar una relación partiendo de una amistad. De algún modo, damos casi por sentado que nada es tan decisivo en un vínculo afectivo como esa complicidad de quien antes de ser amante, sabe ser compañero de vida.

Esto no significa que este tipo de vínculos sean más ricos y felices que aquellos que se inician con una atracción mutua y una consolidación rápida de la relación.

Cada cual encuentra el amor a su manera y no hay mejores ni peores caminos. Porque lo más decisivo es lo que sucede después, justo cuando se inicia ese lazo afectivo y esa convivencia. Esa etapa siempre es nueva para todos y demanda de nosotros múltiples esfuerzos y delicadas artesanías psicoemocionales.

 

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