Un estudio asegura que consumir yerba mate durante la lactancia tiene beneficios

lunes, 12 de diciembre de 2022 · 08:19

Tomar mate o mate cocido durante el embarazo resulta seguro y beneficioso durante la lactancia materna ya que los componentes de la Ilex paraguariensis mejoran la calidad de la leche. Así lo reveló una investigación realizada por un equipo del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (de la UNC y el Conicet) sobre cómo impacta el consumo de yerba mate tanto en el estado nutricional de la mujer durante el puerperio, como en la composición de su leche.

El trabajo, realizado entre 2013 y 2020, contó con la participación de 279 mujeres lactantes adultas de Córdoba (Argentina), que transitaban los primeros seis meses posparto. Cada una de ellas otorgó una muestra de 10 mililitros de leche, que fueron sometidos a un estudio bioquímico, a través del cual se analizaron numerosos biomarcadores.

Hallaron que tanto el mate cebado como el mate cocido aportaron una mediana de 382.21 mg/día de polifenoles, compuestos procedentes de los vegetales y reconocidos por sus propiedades promotoras de la salud: tiene efectos antioxidantes y neuroprotectores. En los casos indagados, más del 35% de la ingesta diaria de estos agentes fue provista por el mate.

“De los 18 polifenoles detectados –todos beneficiosos para la salud–, 15 fueron ácidos hidroxicinámicos y tres flavonoides, pigmentos procedentes de los vegetales que protegen al organismo de agentes oxidantes, además de actuar como antiinflamatorios naturales”, detallaron desde el equipo de investigación,

Y respecto a los macronutrientes lácteos, explicaron que las proteínas, la glucosa, los triglicéridos y el colesterol no fueron afectados por el consumo de mate. Del mismo modo, su ingesta no mostró inducción de estrés oxidativo en la leche humana.

Además de proveer ciertos nutrientes, el mate es una fuente importante de fitoquímicos. Más aún, un aporte diario de casi 500 mg de polifenoles sería suficiente para tener efectos sobre la salud por sí solo, independientemente de otros alimentos y bebidas dependientes de su acción individual y conjunta derivada de la sumatoria de bioactividades.

El estudio también reveló que ciertos agentes oxidantes (anión superóxido, los hidroperóxidos, los lipoperóxidos y los nitritos), cuya presencia ya fue establecida en la leche humana en diversas investigaciones previas, no sufrieron alteraciones debido a la ingesta de mate.

“Esto es relevante para la salud materno-infantil, dado que esos agentes oxidantes pueden dañar la glándula mamaria, los compuestos de la leche y también a la niña o niño recién nacido, en especial al prematuro, que es más susceptible a sufrir estrés oxidativo”, explicó Valentina Cortez, una de las autoras del estudio.

Según detalló Ana Veronica Scotta, primera autora del estudio, el análisis de la leche materna estuvo enfocado en una serie de biomarcadores:

  • Nutrientes (proteínas, triglicéridos, colesterol y glucosa). Son los componentes esenciales para el normal crecimiento y desarrollo infantil.
  • Oxidantes (lipoperóxidos, hidroperóxidos, anión superóxido y nitritos). Moléculas marcadoras de estrés oxidativo y capaces de dañar tanto al organismo materno como al infantil.
  • Enzimas. Participan en el metabolismo de aminoácidos y en la recuperación celular por estrés oxidativo.
  • Fosfatasa alcalina. Tiene actividad antiinflamatoria y sobre el metabolismo mineral y la composición láctea.
  • Interleucina. Indicadora de inflamación

A partir de los resultados, los investigadores aseguraron que la ingesta de infusiones de yerba mate –caracterizada por el alto consumo de mate cebado y condicionada por lo social y lo reproductivo– es una práctica alimentaria segura. No compromete la composición de la leche humana en sus aspectos nutricionales, defensivos y enzimáticos, y además resulta potencialmente útil como una fuente relevante de polifenoles bioactivos”, dijeron los investigadores.

La investigación “La yerba mate como fuente segura de polifenoles durante la lactancia humana” fue publicada en español en la Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social por el impacto que la temática tiene para países del cono sur.

 

 

 

 

 

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