¿Alguna vez te has preguntado qué papel puede jugar un perro en el crecimiento de los niños?
Los beneficios de crecer con un compañero de cuatro patas
En esta columna te compartimos algunos de los muchos beneficios de crecer con un compañero de cuatro patas.
AYUDA A MEJORAR LA COMUNICACIÓN Y LA SOCIALIZACION
La compañía de un perro tiene un montón de beneficios, y en la infancia aún más. Uno de los más relevantes es que permite MEJORAR LA COMUNICACIÓN Y LA RELACIÓN con amigos, familiares, compañeros y con otras personas en general.
Bueno, cuando tienes un perro en casa, lo primero es conocerlo y aprender a comunicarte con él. Sin embargo, con base en un método de coherencia en el lenguaje (tanto oral como corporal), se irá construyendo ese “código” de entendimiento entre la mascota y la persona, de forma tal que una palabra, un gesto, un movimiento, significarán siempre, siempre lo mismo. Pero además habrá una acción posterior a esa palabra o expresión.
Ese lenguaje fomentará los lazos con la familia, y cimentará la relación afectiva con el perro para disfrutar de los beneficios de crecer con una mascota en casa.
AUMENTA DE LA AUTOESTIMA Y LAS RELACIONES SOCIALES
Hay investigaciones que demuestran que los niños que conviven con perros tienen una mayor autoestima y empatía con todos los seres vivos. Diversos estudios han demostrado que cuando un hijo único recibe un perro tiende a sentirse menos solo y ve a su mascota como a un hermano. Aprende a compartir el tiempo de sus padres y de su propio espacio, a respetar a otros seres vivos y a ser amables tal como lo haría con un hermano.
AYUDA A DESARROLLAR EL SISTEMA INMUNOLÓGICO
Los niños que viven con perros tienden a enfermarse menos a lo largo de sus vidas. Un estudio muestra que los bebés que son llevados a un hogar que ya tiene perro son menos susceptibles a infecciones respiratorias o resfriados.
Una investigación publicada en la revista Pediatrics nos revela que los niños que conviven con perros tienen un 30% menos de riesgo de tener infecciones respiratorias y tienen un 50% menos de probabilidades de sufrir infecciones de oído.
Los perros tienen diferentes tipos de gérmenes y bacterias contra los cuales el sistema del niño aprende a construir defensas, lo que le ayuda a combatir otras enfermedades y peligros que amenazan la inmunidad a medida que crecen.
DESARROLLA UN ESTILO DE VIDA MÁS ACTIVO Y SALUDABLE
Convivir con un perro hace que los niños pasen más tiempo al aire libre. Ellos son los compañeros ideales para salir a caminar, correr y jugar. Disfrutar de este beneficio acostumbra a los niños a tener un estilo de vida más activo y saludable.
ESTIMULA LA RESPONSABILIDAD
Tener una mascota es una excelente manera de enseñar a los niños a ser responsables. Asegurarse de que el perro tiene comida y agua les da a los niños un primer contacto con la responsabilidad y la obligación. Ellos también aprenden empatía y compasión al cuidar a su mascota y desarrollan un mayor nivel de autoestima al hacerse cargo de sus responsabilidades como dueños.
AYUDA A COMPRENDER, EMPATIZAR Y AMAR
Los niños con los perros aprenden directamente sobre la vida, la muerte, la enfermedad, el dolor o la higiene y son cosas que se transmiten de forma inconsciente pero que ayudan a empatizar con la realidad, así como con la propia naturaleza animal.
Los niños que han experimentado la pérdida de una mascota incluyen el dolor en su respuesta emocional y son más fuertes cuando tienen que enfrentarlo de nuevo.
El examen de las actitudes de los niños hacia las mascotas revela que muchos de ellos desarrollan una rica gama de atributos sociales hacia estos animales. Algunos de estos atributos – sobre todo el amor y el afecto, el compañerismo y la intimidad – los utilizan los niños en sus relaciones con otras personas, lo cual es importante para su desarrollo emocional y para su futuro próximo.
Los perros son una buena fuente de afecto, si la relación entre ellos es buena, el perro se convierte en un compañero inseparable y cómplice de los más pequeños. Si los niños son muy pequeños a veces no tratan bien al perro y requiere supervisión por parte del adulto para enseñarles a tratarlos. Aprenderán a respetar a los animales y les servirá como enseñanza además de amistad.
Los niños tendrán un buen amigo con quien jugar, podrán ir al parque y jugar con el perro y siempre tendrán un compañero. Además, muchos perros son capaces de proteger a los dueños y a los niños en situaciones de peligro con mucha valentía y fidelidad. No hay duda de que el amor que demuestran nuestras mascotas, muchas veces sin pedir nada a cambio, es un amor puro y desinteresado. ¡Sus recuerdos perdurarán siempre!
Quizás uno de los mayores beneficios de tener un perro, especialmente para un niño, es hacerles felices. Se ha demostrado que la interacción con animales aumenta los niveles de serotonina y dopamina, que son los componentes químicos de los sentimientos positivos. Y, cuestiones de ciencia aparte, jugar e interactuar con perros es divertido y le alegra el día a cualquier niño. Crecer con un perro enriquece la vida de los niños de muchas formas. Acoger a un perro en el seno familiar puede ser uno de los mejores regalos que podemos darles a nuestros hijos.
IMPORTANTE:
Si estás pensando regalarle a tu hijo un perro o añadir un miembro más a la familia, lo mejor sería adoptar uno y que el niño decida cuál quiere (con la supervisión y decisión final de los padres o familiares).