La Reserva Natural Municipal

¡Cuando preservar la naturaleza es más importante que nunca!

Mañana se celebra el Día Mundial de los Humedales y nos anticipamos haciendo homenaje a nuestra Reserva Urbana y a todos los vecinos que participaron y participan de su cuidado.
lunes, 1 de febrero de 2021 · 09:21

El progreso en temas de tecnología y urbanización es un factor clave para que las personas gocemos de calidad de vida, sin embargo, cuando la mancha urbana se extiende sin control y las prácticas industriales, comerciales y sociales comienzan a entorpecer los ciclos naturales, es necesario hacer una pausa para replantearnos acciones y métodos de convivencia con el entorno. 

El crecimiento y el desarrollo de las ciudades modifican significativamente las características físicas y biológicas originales de los ecosistemas naturales que engloban, incluyendo la perturbación o desaparición local de la flora y la fauna que los conforman, alterando el suelo y afectando el flujo y la calidad de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

La urbanización, se ha convertido en una nueva amenaza para la conservación de la naturaleza y su biodiversidad. Sin embargo, todavía es posible encontrar al interior del límite urbano y en la periferia de las ciudades fragmentos de bosques, humedales y zonas costeras con baja intervención que sobreviven al avance de la urbe. Esto nos lleva a pensar en la importancia de fomentar acciones tendientes a la preservación de este tipo de ambientes.

¿Que son las Reservas Naturales Urbanas?

Son pequeñas zonas que subsisten en las ciudades o en sus alrededores inmediatos, como muestras de ecosistemas originales que han sido intervenidos, y mantienen en parte, la estructura y dinámica característica de los ambientes naturales. Estos lugares, son reconocidos como refugios de la biodiversidad en zonas urbanas.

Tienen como objetivo principal lograr la concientización y educación de las personas. También combinan recreación, preservación de especies silvestres y en definitiva calidad de vida para las regiones adyacentes (aire más limpio, regulación de la humedad, oxígeno, retención de CO2, recarga de acuíferos, control de plagas y muchas otras funciones).

 

¿Por qué son importancia y qué oportunidades brindan?

Las reservas naturales son manejadas por el hombre para su protección contra daños que se puedan producir en ellas, así como para evitar la degradación ambiental. Con todo ello se busca garantizar una buena conservación de la zona, así como ofrecer oportunidades de investigación y de educación.

  • La designación de estas zonas se rige por varios principios:
  • La belleza natural de la zona propuesta como área protegida.
  • El interés científico y educativo de la región.
  • La preservación de zonas naturales que conforman el hábitat de especies protegidas o amenazadas.
  • Que la región sea considerada patrimonio cultural.

La importancia de estas reservas radica en que, además de las funciones ecológicas que cumplen al conservar fragmentos de nuestros ecosistemas originales, su cercanía con la comunidad permite a los habitantes de las ciudades disfrutar del contacto con la naturaleza en diversas actividades, como el esparcimiento, la educación y el turismo.

Es justamente, la cercanía a la comunidad lo que convierte a estas reservas en una gran oportunidad para conocer y valorar nuestro patrimonio natural. Estos espacios ofrecen innumerables beneficios socio-ambientales, que deben ser adecuadamente valorados por la ciudadanía.

 

La Reserva Natural Municipal del Pilar

La Reserva Natural Municipal del Pilar (RNP), Reserva Natural de Pilar o Reserva Natural Urbana de Pilar, es un espacio verde protegido ubicado en la planicie de inundación del río Luján, ​en el partido de Pilar.

Fue creada, por una Ordenanza Municipal en el año 1991, a partir de varios terrenos fiscales abandonados y en un alto estado de transformación. Gracias a la constante gestión de un grupo de vecinos, se logró que el Municipio el 20 de agosto de 2003 la declarara como «reserva natural urbana». Su superficie total es de 297 hectáreas, las que están divididas en 3 áreas que distan entre sí unos 1000 metros.

Esos vecinos, entre los que se destacan Marta Murga y Graciela Capodoglio, crearon la ONG “Asociación para la Protección del Patrimonio Natural”, que con un convenio con la Municipalidad está encargada de las tareas de restauración ambiental y control de especies exóticas.

Graciela Capodoglio, Directora de la Reserva, nos brinda un dato histórico interesante y poco conocido: el Plan de Manejo de la Reserva fue validado en Audiencia Pública en el año 2007.

La reserva funciona como una verdadera “islas de biodiversidad” donde las especies que coexisten e interactúan entre sí constituyen un sistema ecológico interesantísimo. Su principal ecosistema a proteger es el pastizal pampeano, talares, humedal del Río Luján y bosques en galería. Graciela Capodoglio, nos señala la particularidad de poder ver y diferenciarse estos 4 ecosistemas en un mismo lugar y en un día.

Son unas 246 especies de aves ya detectadas en el área protegida, de las casi mil que habitan en Argentina. Muchas de ellas nidifican en la Reserva. Los mamíferos suman 15 especies, entre los que destaca el lobito de río, especie escasa en la provincia. Son 12 las especies de peces ya capturadas. Los anfibios suman 16 especies. Los reptiles citados para el área suman 10 especies. Entre sus insectos destacan las mariposas.

 

La flora predominante en el lugar incluye:

  • Bajíos y juncales: los juncos rodean las lagunas permanentes de baja profundidad con vegetación acuática y algunos espejos de agua.
  • Duraznillar inundado: predominio de duraznillo blanco y catay que alterna con algunos arbustos como sarandí y sauces aislados.
  • Ribera del Río Luján, una estrecha franja de aproximadamente 2kms de largo por 100 metros en su parte más ancha, por donde discurre sinuosamente el río. Este alto sector está cubierto por un bosque casi puro de acacio negro con vegetación herbácea de escaso porte, entre las que se observan manchones de lirio amarillo exótico.
  • Una tosquera inactiva, con talas de buen porte y cina-cina

 

En la página oficial de la Reserva podemos encontrar interesantes infografías sobre ellas.

 

La vegetación original se ve amenazada por la invasión de especies exóticas. Entre las leñosas destacan la mora blanca, el ligustro (de origen chino) y en especial la acacia negra (de origen estadounidense), esta última forma enormes galerías boscosas en ambas márgenes del río Luján. Las crecidas de ese curso fluvial le permiten conquistar nuevas áreas, gracias a sus enormes chauchas. Entre las herbáceas es relevante el lirio amarillo, el cual irrumpe en los humedales, a los que termina por dominar. Los pastizales sufren la invasión del abrojo y varias especies de tréboles.

Entre las especies faunísticas exóticas, es abundantes la libre europea, pero la más dañina es la ardilla de vientre rojo, la cual encuentra en la cuenca del río Luján la principal área de expansión en América del Sur.

Otras amenazas son la caza furtiva, el pastoreo de ganado proveniente de los predios linderos, la contaminación del río Luján y el avance de las urbanizaciones.

Mediante un vivero de plantas nativas ubicado a unos kilómetros de la reserva, esta asociación se encarga de multiplicar y reintroducir en el área bajo su cuidado, especies originarias del nordeste de Buenos Aires. Entre las especies que ya se encontraban en el área al momento de declararla reserva, sobreviviendo de manera relíctica, estaba el sarandí colorado (Cephalantus glabratus), arbusto que forma aquí matorrales en sitios que permanecen inundados buena parte del año. El 26 de mayo de 2006, mediante el decreto municipal Nº 1395/06 se declaró a este arbusto «monumento natural municipal».

 

Entre otras actividades, realizan visitas guiadas, paseos en canoa, caminatas nocturnas, charlas específicas, clases de yoga y de tai-chí.  Además, el 24 de junio suelen festejar el año nuevo del hemisferio sur, y el primer fin de semana de agosto el día de la Pachamama (1 de agosto).  Hoy muchas de estas actividades no se realizan o están sujetas a protocolos. Con el nuevo calendario de verano, la Reserva está abierta todos los días de 9 a 19. Mientras que las visitas guiadas se organizan sábados y domingos entre las 10 y las 17. 

 

La entrada a la reserva es libre y gratuita, ya que, en palabras de Graciela,

“La educación ambiental es un derecho”.

Se puede colaborar con la misma mediante donaciones.

Comentarios

1/2/2021 | 14:43
#0
Qué pasa con el Paseo Ribereño que no lo abren?