El misterio de la cruz gigante del cementerio

Era obra de Francisco Salamone y medía entre 15 y 20 metros de alto. Pero se mandó a demolerla y los motivos nunca fueron del todo claros. Solo se conserva el Cristo.

El misterio de la cruz gigante del cementerio

¿DÓNDE FUE A PARAR? Imagen de cuando la cruz dominaba la entrada al cementerio.


por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com

En los últimos años, la obra del arquitecto Francisco Salamone ha sido “rescatada” por lo expertos y puesta en valor por sus características únicas. Sus creaciones monumentales fueron realizadas en pueblos de la provincia de Buenos Aires que para la época (primera mitad del siglo XX) eran parajes desolados.
Una de ellas está entre nosotros: el cementerio de Pilar tiene unos 160 años de existencia y miles de datos, historias y leyendas entre sus paredes. Entre sus numerosos aspectos de relevancia, figura la presencia de una escultura de Salamone, o al menos lo que queda de ella.
En el sector más antiguo del cementerio aún hay fragmentos del viejo paredón, colocado en el predio cuando era mucho más chico que en la actualidad. Antes, al cementerio se ingresaba por la puerta lateral de la calle Lorenzo López, en la que hoy permanece firme una escultura de Cristo, de la que se confirmó que es una obra invalorable de Salamone, quien hizo historia entre 1936 y 1940 por sus monumentos en palacios municipales, mataderos y cementerios de varios pueblos bonaerenses.
Pero además, cuentan los vecinos memoriosos que, sobre la entrada del cementerio de Pilar, sobre la imagen tallada en piedra que hoy se conserva se erigía una cruz de dimensiones enormes (entre 15 y 20 metros de altura), que se cree también habría sido obra del propio Salamone, debido a que el artista era adepto precisamente a las construcciones imponentes.
Sin embargo, en un acto que hoy es visto como un pecado imperdonable de los “planificadores” de aquellos tiempos, dicha cruz fue demolida algunos años después.

Monumental
Francisco Salamone nació en Catania, Sicilia, en 1897, y fue uno de los tantos niños inmigrantes que llegaron a la Argentina acompañando a su familia. En 1917 egresó con el título de Arquitecto e Ingeniero de la Universidad de Córdoba.
De la mano de Manuel Fresco, gobernador de Buenos Aires muy cercano a las ideas del fascismo y el nazismo, el arquitecto se embarcó en ambiciosos proyectos del tipo Art Decó en pueblos alejados de la Capital, como Coronel Pringles, Azul, Balcarce, Guaminí, Chascomús y, por supuesto, Pilar.
Sus obras tienen un denominador común: la monumentalidad, con estructuras de un tamaño que intimida, erigidas en medio de ciudades que aún hoy conservan a esas gigantescas estructuras.

Versiones
¿Qué intendente ordenó demoler a la gigantesca cruz? Las versiones no estaban del todo claras. Años atrás, el recordado Gustavo Urroz (fallecido en 2018), un estudioso de Pilar y su gente, indicaba que había sido obra de Leandro Finochietto, en 1958, y decía tener en su poder documentos municipales que así lo afirmaban.
No obstante, otras voces señalaban que quizás la estructura había sido demolida a fines de los ’60 o principios de los ‘70, por comprometer los cimientos del lugar al hallarse en su interior el tanque de agua. Además, entre las intendencias de Andrés Yayo López y Nicolás Ruiz Guiñazú se buscó darle al predio un estilo más colonial y menos monumentalista.
Quizás, el trabajo se encargó con la simple misión de darle otra fisonomía al camposanto local, sin reparar al daño en el patrimonio cultural con miras a futuro. Lo cierto es que, 60 años después de su desaparición, los motivos siguen siendo un misterio. Como consuelo, al menos se conservó el Cristo que todavía siendo el centinela del ingreso por Lorenzo López.

 

 

1958
sería el año en el que fue demolida la cruz, durante la intendencia de Leandro Finochietto.


El dato
Francisco Salamone realizó obras imponentes en varios pueblos de la provincia de Buenos Aires, como Azul, Rauch y Chascomús.
 

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