TRAS CINCO MESES

De Manzanares a La Quiaca, en bicicleta

La travesía de Lucas Ledesma comenzó el 15 de julio. Pudo llegar a su destino final. Y asegura que volvería a repetirlo.
jueves, 19 de diciembre de 2019 · 00:00

El lunes 15 de julio, a las 12 del mediodía, Lucas Ledesma (23) tomó la bicicleta y partió desde su Manzanares natal con un destino final en mente: La Quiaca, Jujuy. Cinco meses y dos días después de su partida, el joven regresó a su querida localidad habiendo cumplido su objetivo y con ganas de repetir la experiencia.
En diálogo con El Diario, Lucas contó que el principal desafío que tuvo que enfrentar fue el extrañar a su familia y amigos. Sin embargo, siempre tuvo en la cabeza que quería llegar a La Quiaca y fue esa meta la que lo impulsó a superar todas las trabas que fueron surgiendo en el camino, que no fueron pocas.
“Tratar de no extrañar fue el primer desafío que tuve, así como concentrarme en llegar a mi destino a pesar de que hubo unos cuantos traspiés, siempre con piedritas metidas en el camino, pero lo pude lograr”, contó el joven.
Fueron las personas que se fue cruzando a medida que avanzaba, como así también los paisajes que pudo presenciar, los factores que hicieron que esta travesía se haya convertido para él en una experiencia única y que “volvería a repetir”.
En este sentido, entre risas, expresó que “hay días en que pienso por qué no se puede vivir de esto”. “Fue una muy buena aventura que me hizo aprender a sobrevivir, a analizar de qué estoy hecho y con la que me encontré conmigo mismo”, lanzó.
Y añadió: “Te encontrás solo, rodeado de paisajes hermosos. No están mamá ni papá para ayudarte, estás vos con la naturaleza y pude notar que cuento con una buena base y por eso pude afrontar todo lo que se me presentó. Aprendí a ver qué quiero hacer de mi vida y volví con ganas de hacer de todo”.
Son innumerables los pueblos que conoció en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy. Y aunque los paisajes lo enamoraron, se queda con la gente que conoció. Gente que como él mismo calificó “es buena, genera confianza y te recibe muy bien”.
Al elegir lo más lindo de la travesía, ni lo duda, se queda con la gente y con que “me dejó con ganas de animarme a todo”. Lo más feo, concluyó con una sonrisa, “fue volver y alejarme de la pista”. 

17
6

Comentarios