Personaje

Cuando Luiso se subía a los rings

Multifacético, Luis Lagomarsino fue también boxeador. En su juventud disputó una veintena de peleas con buena estadística. Pero una dura derrota lo hizo cambiar de rubro.

Cuando Luiso se subía a los rings

EN GUARDIA. Luiso en una foto del año 1944.


Por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com


Si hubo alguien que en Pilar tuvo múltiples facetas, todas con jugosas anécdotas para explorar, ese fue Luis David Celestino Lagomarsino: mucho más que político, Luiso fue también vendedor ambulante, albañil, comerciante, recitador y hasta boxeador.
Cuando era un joven entusiasta, mientras se daba su transición desde la juventud radical hacia el todavía incipiente justicialismo, Lagomarsino se calzó los guantes y se atrevió a subirse a los rings con un buen registro estadístico, aunque uno de los combates le hizo dar cuenta que lo suyo estaba debajo de los cuadriláteros.
“Fui boxeador aficionado. Hice 22 peleas, perdí solamente una y me tomé desquite”, expresaba el propio Luiso en una entrevista otorgada en diciembre de 1985 al periódico Progreso, cuando ya era intendente del distrito (lo sería entre 1983 y 1987). En el extenso reportaje indicaba además que “jugué al fútbol en el equipo de la segunda de Peñarol, pero sin destacarme. Como deporte me gustaban –y me gustan- el automovilismo y el turf”.

Palmarés
El derrotero de Lagomarsino por el boxeo quedó también plasmado en otro diario, El Eco de Pilar, dirigido por José María Lapuente. En enero de 1944 era descripto como “un conocido elemento en nuestro ambiente que lleva realizadas en distintos festivales diez peleas”.
Apenas tenía 18 años al momento de dicha nota, que detalla el recorrido invicto hasta ese entonces: tres peleas con Enrique Monilla (dos ganadas por puntos y un empate); tres con José González (tres victorias, dos por abandono y la restante por puntos); y una con Alfredo Pérez (empate), Francisco Álvarez (ganó por nocaut en el 2º), Carlos Peluffo (nocaut en el 1º) y Horacio Pelliza (victoria por puntos).
“La auguramos al entusiasta y conocido joven Lagomarsino un triunfo como él lo desea”, cerraba el texto.

El golpe
Sin embargo, esa carrera en ascenso tuvo un trago amargo a los pocos días: en ese mismo enero tuvo lugar el trágico terremoto de Caucete, San Juan, suceso que conmovió a todo el país.
“Resulta que para la época del terrible terremoto de San Juan –recordaba Luiso en 1985- se organizaban beneficios de todo tipo para ayudar a las víctimas, y me invitaron a pelear justamente en un encuentro benéfico. Me llevaron para que me enfrentara con Armando Rizo, que no era novicio como yo sino campeón marplatense y venía precedido de gran fama”.
La situación no lo amilanó, ya que como él mismo relataba “yo entonces era muy audaz, si me decían que tenía que enfrentar a Joe Louis lo hacía, así que salí al ring nomás a vérmelas con Rizo… Para colmo de males ni siquiera estaba bien preparado, aunque de todas maneras la diferencia era abismal”.
Iban apenas dos rounds cuando “del rincón de Rizo le dicen ‘dale’, y me dio con todo, casi me mata. Cuando llegué a mi casa fue el drama, ahí casi me mata mi vieja al verme en ese estado deplorable”.
La golpiza, de todas maneras, no cortó su carrera del todo, ya que siguió algunos combates más, pero ya con la idea de que no sería la trayectoria soñada.
Lagomarsino indicaba que, al poco tiempo de esa experiencia, “un día un viejo que era una especie de asistente me dijo: ‘Pibe, acá se necesitan dos, uno que dé y otro que reciba, y vos vas a ser el que recibe. Si no podés dejar tu trabajo y dedicarte plenamente al boxeo haceme caso, dejá el boxeo’. Si pudiera verlo de nuevo lo beso, porque aún hoy le sigo agradeciendo aquellas palabras”.
Y así terminó la carrera pugilística de quien luego fuera el político más querido en Pilar en el siglo XX. Aunque, eso sí, gozó de una pequeña revancha: “Realmente lo que más disfruté del boxeo fue cuando el Mono Gatica le dio a Armando Rizo la misma paliza que él me dio a mí cuando nos enfrentamos. Ahí me sentí vengado…”. 

 

EN TAPA. El diario El Eco de Pilar mostraba a Luiso en su portada.
 

Comentarios Libres