por Ana González Obiglio
por Ana González Obiglio
Posando casi desde que salen de la panza de mamá: la demanda de sesiones de fotos para bebés recién nacidos (la categoría “New Born”, es decir, entre los cero y veinte días de vida) sigue creciendo y ya se convirtió en un boom entre las familias de la zona.
Fotógrafas de Pilar dialogaron con El Diario explicando cómo es dedicarse a esta rama específica de su actividad, una modalidad que sigue ganando adeptos.
Una de ellas es María Grendelmeier, quien estudió fotografía e hizo cursos profesionales para recién nacidos en Capital Federal y en el exterior. Actualmente, cuenta con un estudio ubicado en el centro de Pilar, donde recibe al menos dos veces por día a bebitos para hacer sesiones de aproximadamente 3 horas cada una. “En el estudio tengo todo preparado, la temperatura ambiente que debe estar entre 28 y 30 grados, también se cuidan la ropa, los elementos de la escena y pañales, por las dudas. Lo fundamental es mantener la higiene”.
La base para realizar estas fotos es “tener muchísima paciencia y delicadeza, ya que los bebés deben sentirse cómodos y estar relajados, es así cuando se duermen profundamente y uno puede manejarlo mejor para las poses”.
Para María, “realizar estas fotos no es un trabajo, agradezco a Dios poder dedicarme a esto porque me encanta y disfruto cada sesión que hago”.
Relajados
Florencia Ferreiros es otra fotógrafa pilarense que empezó este trabajo hace 7 años, sacándoles fotos a sus muchos sobrinos y luego a sus hijos. Fue así como cada vez se fue involucrando más y realizó varios workshops con referentes del exterior, donde este tipo de sesiones fotográficas están más instaladas.
La joven dicta sus propios workshops y charlas con una neonatóloga, para que los que quieran iniciarse con esta actividad tengan en claro qué herramientas necesitan para poder manejar un bebé. Así, se tienen en cuenta las características clínicas generales: qué es normal y qué no, con qué deben alarmarse, o conocimientos de RCP, por ejemplo.
Además, dice: “Es importante la confianza que se le debe dar a los padres, ya que la mayoría son primerizos y te están confiando al ser más preciado que tienen. En ese sentido soy muy cuidadosa, soy madre y eso me ayuda a ponerme en lugar de las mamás”.
Las fotos se hacen entre los 15 y como máximo 20 días de vida del bebé, “en esos días tiene una cara que luego no la tiene más”, cuenta Florencia.
-¿Cómo son las posiciones de los bebés en las fotos?
- Para las poses el bebé tiene que estar relajado. Trato de que ellos disfruten la sesión de fotos y que salgan naturalmente. Son poses que les relaja la panza y que tuvieron en el vientre materno ya que acaban de salir. Mediante técnicas de relajación llegan a descansar, siempre estando bien contenidos y envueltos. Es muy difícil que no pueda realizarse una sesión, solo una vez me pasó que estuvo un bebé con muchísimos cólicos y no pudo llegar a relajarse.
-¿En qué condiciones se realizan?
- El lugar de trabajo debe estar impecable: uso alcohol siempre, hay que mantener la higiene, toda la ropa que se usa luego se lava, las telas son de algodón y suaves. Y luego viene el trabajo de edición, algunos bebés tienen granitos, que es muy normal en los recién nacidos, y eso digitalmente se modifica.
-¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?
- Es ese contacto con las personas lo que hace que las sesiones sean súper especiales. Siempre tengo un llanto al final, por las diversas historias de las familias que vienen, que hace que cada sesión sea espectacular.
El dato
Actualmente, los precios para las sesiones de recién nacidos oscilan entre los $3.000 y los $5.500 pesos.
Contacto
Florencia Ferreiro: Instagram @florferreirosfoto y Facebook: Flor Ferreiros Photography.
María Grendelmeier: (113) 7771402 y Facebook: María Grendelmeier Fotografía.
