En honor a la primera película argumental argentina, “La Revolución de Mayo”, dirigida por Mario Gallo y estrenada en el Teatro Ateneo de Buenos Aires el 23 de mayo de 1909, se celebra hoy este día tan especial para algunos.
En honor a la primera película argumental argentina, “La Revolución de Mayo”, dirigida por Mario Gallo y estrenada en el Teatro Ateneo de Buenos Aires el 23 de mayo de 1909, se celebra hoy este día tan especial para algunos.
Es mundialmente sabido que las películas constituyen un arte que solo algunos son capaces de lograr con éxito. No se trata simplemente de tener una idea y grabarla, sino de encontrar a los actores adecuados para interpretarla, la música correcta, el escenario perfecto y, por supuesto, un buen guion para poder contar la historia a los espectadores. Y todo ello debe resultar en una armonía y en un grado de perfección que la mayoría consideraría imposible. No es raro entonces que haya pocas buenas películas, merecedoras de una ovación de pie y, sin embargo, las siguientes cinco películas se encuentran dentro de esta clasificación.
Relatos salvajes
Este film cuenta cómo seis personajes se verán empujados al límite, y cómo esto los llevará a perder el control, traspasando la delgada línea entre civilización de la barbarie. Este drama resulta casi cómico por las actitudes de los protagonistas, pero se transforma en una preocupación real al darse cuenta que estas reacciones se podrían llegar a dar, por algunos poco cuerdos, claro está.
Dirigida por Damían Szifrón, esta película logró dividir a los amantes del cine argentino, ya que hay quienes aman este film y lo consideran excelente, y quienes piensan que es inconsistente o flojo. Sea como sea, es imposible negar los muchísimos premios y nominaciones que la misma obtuvo (44 premios ganados y 53 nominaciones), como el Premio BAFTA a la Mejor Película de Habla no Inglesa, el Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana, entre muchísimos otros más.
Nueve Reinas
La película de Fabián Bielinsky cuenta la historia de dos estafadores que se conocen por casualidad y deciden unirse para trabajar juntos y realizar una estafa única, una oportunidad que es “una en un millón”, como afirma uno de los protagonistas. Este filme policíaco es ingenioso y astuto, con un guion fascinante que nos dejará al borde del asiento en cada momento. Además, ganó múltiples premios como el de Mejor Fotografía en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, entre otros.
Un novio para mi mujer
Pasando a un plano más de comedia, esta película de Juan Taratuto es divertida y absurda. Con diálogos increíbles y un argumento fuera de lo común, Un novio para mi mujer es la típica película para pasar el rato un domingo a la tarde con risas aseguradas. Cuenta como un hombre, que está cansado de su matrimonio, busca provocar un divorcio haciendo que su mujer se enamore de un mujeriego, pero todo le sale al revés.
Esperando la carroza
Esta película de Alejandro Doria es un clásico dentro del mundo cinematográfico argentino y ha sido adaptada muchas veces, sin duda por su sencillez y brutal genialidad. Cuenta cómo una señora de 80 años se vuelve una carga pesada para sus hijos y las mujeres de estos, que buscan una solución viable a la situación. Imposible no incluirla dentro de las grandes películas argentinas, Esperando la carroza se estrenó en 1985 y con humor, sarcasmo y absurdos se ganó un lugar en corazón de muchos espectadores.
El secreto de sus ojos
Una película de drama y suspenso, basada en la novela “La pregunta de sus ojos”, de Eduardo Sacheri, quien coescribió el guion junto al director Juan José Campanella en 2009. Con un guion que deja expectante y tenso al espectador, la película trata sobre un agente judicial retirado que decide escribir un libro sobre una investigación en la que se había visto envuelto. En él, explica el misterioso asesinato de una mujer y en la búsqueda casi obsesiva de los personajes por atrapar a su asesino. Se basa en la justicia y la venganza personal, temas delicados en este contexto.
