Real Pilar volvió a celebrar fuera de casa y no fue con el traje más brillante, sino utilizando el overol, destacaron sus protagonistas principales. “Teníamos que ponernos el chip de guerreros y lo pudimos hacer para llevarnos los 3 puntos”, destacó el arquero Alan Sosa, que fue una de las apariciones con las que sorprendió el Monarca.
“El equipo se lo merecía”
“El equipo se lo merecía”, remarcó y agregó: “Ojalá que podamos ganar de local y despegarnos. Queremos estar en los primeros puestos porque tenemos plantel para eso”.
En cuanto a su actuación declaró: “La más difícil fue la última, que pica antes y resuelvo de primera y logro agarrarla. Mi defensa hizo una gran labor y por eso nos llevamos los 3 puntos y la valla en cero.”
“Tenemos una competitividad muy grande en el plantel y eso hace que sigamos creciendo. Hoy me tocó a mí, la semana que viene puede pasar cualquier cosa. Estoy viviendo el aquí y ahora, disfrutando”, concluyó Sosa.
Para Mathías Crocco la clave pasó porque “entendimos cómo había que jugarlo”. “Se nos hacía difícil de visitante y se pudo hacer un partido inteligente, desde la intensidad, la pelota parada. Muy sólido estuvo el equipo.”
“Estas dos victorias seguidas nos motivan para la recta final, volver a los puestos de reducido. Pelear y pelear, porque hay con qué”, asegura Crocco.
“Estas dos victorias sirven para la cabeza, seguir trabajando y volver a hacerse fuerte de local, que sería ideal”, se ilusiona el volante.
Para el entrenador, Marcelo Raya, el partido estuvo “en los carriles que sabíamos que iba a estar. Un escenario difícil que nos condiciona y bastante.”
“Teníamos que imponernos en la pelota parada y ponerle frescura al equipo, seguir sosteniendo la intensidad del primer tiempo con los cambios. Necesitábamos intensidad, friccionar y que en los últimos minutos podía estar para jugadores muy livianos”, argumentó.
“Lo gana el equipo el partido y esa es la filosofía, apostar al equipo”, sentenció el DT.