“El alemán se tiró como si lo hubieran matado y Codesal compró”

El pilarense Carlos Lynn es experto en Mundiales: vivió las finales del ‘78, ’86 y ’90. Estuvo aquella noche de Roma, de la que hoy se cumplen 30 años.
miércoles, 8 de julio de 2020 · 09:19

Fue un día como hoy, hace 30 años. Una tarde argentina paralizada por lo que sucedía en la noche de Roma: en el partido final del XIV Campeonato Mundial Italia ‘90, el equipo dirigido por Carlos Bilardo cayó ante Alemania por 1 a 0 con un polémico gol de penal convertido por Andreas Brehme a los 85 minutos.

Entremezclados en el público estaban al menos dos pilarenses, uno de ellos un verdadero experto en Mundiales: Carlos Lynn, testigo también de Argentina ‘78, México ‘86 y Estados Unidos ‘94.

En vísperas de la final de Brasil 2014 (a la que no fue, pero sí lo hizo su hijo), en diálogo con El Diario recordaba aquel verano italiano. En esa oportunidad, estuvo con un amigo casi 50 días en la península, yendo a todos los partidos salvo el fatídico debut frente a Camerún: “Empezamos contra la URSS, cuando se fracturó Pumpido”.

Sobre la hazaña de Turín, expresaba: “Al gol de Caniggia contra Brasil lo grité tanto como el segundo de Diego a Inglaterra. Estaba lleno de brasileños, pero cuando Cani hizo el gol se empezaron a ir todos de la cancha. En el primer tiempo nos pasearon, pero por suerte les ganamos a menos de 10 minutos del final”.

El hombre recordaba que en las semifinales frente a Italia, en Nápoles, muchos napolitanos alentaban a la selección de su dios terrenal, Maradona. Luego de un torneo épico en el que, con un plantel cada vez más disminuido, logró ir sorteando obstáculos hasta llegar al partido decisivo, Argentina llegó a la final.

“Al momento de la final ya no teníamos tanta ansiedad, porque estábamos hechos con haber dejado afuera a Italia”, decía Lynn.

Pero, sobre lo ocurrido el 8 de julio de 1990 en Roma, seguía asegurando que “no fue penal el que le cobraron a Sensini, el alemán se tiró como si lo hubiesen matado y Codesal compró”.

Testigo directo, Carlos aún afirma que “nos robaron la final del ’90…”.

Pasaron los años y varios mundiales más. Incluso estuvo también en EE.UU. ’94, pero regresó al país luego del doping positivo de Maradona.

En su comercio del centro de Pilar, Carlos Lynn tiene enmarcadas fotos con César Luis Menotti y Carlos Bilardo, nada menos que los dos DT campeones del mundo. Y en la cabeza y el corazón, recuerdos y vivencias que serían el sueño de cualquier hincha.

Anecdotario

Copa con culebrilla. “La final del ’78 contra Holanda fue muy difícil, apasionante. Se arman partidos así por la jerarquía de los equipos. Ese día, a mi hermano Osvaldo, por los nervios que pasó, le agarró culebrilla. Días más tarde, como no se le pasaba, tuvimos que llevarlo a una curandera…”.

Chofer de estrellas. “Antes los jugadores eran mucho más accesibles, se podía entrar a la concentración y charlar con ellos. En México llevé a Tapia, Islas, Bochini y Olarticoechea a visitar a Passarella, que estaba internado. Fuimos en un Volkswagen ‘escarabajo’ que había alquilado para moverme allá”.

El día de D10s. “Estaba atrás de ese arco. En la cancha no me di cuenta de que Maradona hizo el primer gol con la mano, tampoco pareció intencional. El segundo fue todo lo contrario: agarró la pelota y los hizo de goma…”.

Brasil, decime… “Al gol de Caniggia en el ’90 contra Brasil lo grité tanto como el segundo de Diego a Inglaterra. Turín estaba lleno de brasileños, pero cuando Cani hizo el gol se empezaron a ir todos de la cancha. En el primer tiempo nos pasearon, pero por suerte les ganamos a menos de 10 minutos del final”.

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