“A la distancia pienso que fue algo que no sé si se puede repetir”, afirma Oscar Marín en charla con El Diario, a 25 años del final del ciclo más exitoso del básquet de Pilar.
Sportivo logró llegar al TNA y quedarse con el 5º puesto en la temporada 1994-95 bajo su mandato, en un ciclo que inició desde el Provincial con una identidad de equipo que todavía está marcada a fuego en la Avenida y son el sello del DT en su paso por Pilar.
“Aquel fue un trabajo enorme y con el tiempo toma mayor dimensión”, señaló Oscar que hoy sigue junto al básquet en su club de origen, Unión Vecinal de Villa Adelina.
“Al principio creés que te la sabés todas y el tiempo te pone los pies sobre la tierra. Si no hubiera estado ese grupo de dirigentes y ese grupo de jugadores, seguramente que no hubiéramos hecho lo que hicimos”, remarcó Marín.
“El TNA en Sprotivo fue lo mejor que me pasó como entrenador. Lo de Pilar fue una universidad. Se entrenaba todo. Se hacía todo. Sabíamos que económicamente no teníamos cosas, pero había que hacerlas como sea. Eso nos hizo crecer a todos”, describió sobre su era en La Caldera.
“No descendimos. Nos retiramos del TNA. El valor se lo da la distancia. Creo que fue una epopeya”, subrayó el mentor deportivo de ese equipo.
“Tengo que agradecer mucho a ese grupo de jugadores y a la dirigencia. Y la gente también. Porque íbamos a jugar a mil kilómetros de distancia y había 100 hinchas de Pilar. Los veíamos llegar y nos levantaba el ánimo”, recuerda.
“La gente vale mucho en ese club. No sé si seguirán con la misma energía. Pero estoy seguro que donde fuego hubo, cenizas hay. Hay que soplar para encender la llama de nuevo”, apuntó el DT.
“Estuve como 5 años en el club y siempre cumplieron con todo. Ese año al final, veníamos a los tumbos. Omar (por Asturiano) y todos los dirigentes, hicieron un esfuerzo muy grande. Omar era el líder, empujaba y estaba con problemas particulares y eso se notaba”, contó sobre la noticia de la venta de la plaza en su momento.





