Una de las leyendas de la historia ovalada de Deportiva Francesa vive desde hace 30 años en San Martín de Los Andes, pero su sentimiento nunca se alejó de Del Viso. “Deportiva y Los Pumas significan todo. Mi vida es mi familia y el rugby”, definió Mario Carluccio en charla con El Diario a sus 75 años.
El pilar izquierdo que defendió a Los Pumas entre 1967 y 1977, sigue siempre pensando en estar en una cancha de rugby y por eso anticipa que volverá a dirigir a los Menores de 19 de San Martín de Los Andes RC.
“Ahora voy a volver a entrenar”, confió luego de colocarse un marcapasos y la recomendación médica de cuidarse en el invierno y primavera que son muy fríos en la zona. “Lo único que extraño de Buenos Aires es al club (Deportiva) y el rugby”, definió.
Carluccio perteneció a una generación que eligió mudarse de Olivos y Palermo al itinerante mundo francés en las reuniones de un boliche frente a la catedral de San Isidro hasta que llegaron a su casa propia para empezar a forjar los cimientos de Tiva al costado del acceso de Panamericana.
“Al comprar los terrenos en Del Viso empezamos a entrenar en el club, a jugar en el club y estar más organizados. Nosotros íbamos al club en calle de tierra. El asfalto era solo hasta San Isidro. Cuando no teníamos auto, íbamos a Puente Saavedra, tomábamos el tren a Del Viso y después era taxi o caminando hasta el club. Son como 20-30 cuadras. Era todo a pulmón”, describió Carluccio.
“Fue un cambio impresionante. No sabés lo contenta que estaba la gente de ir a entrenar a Del Viso. Era nuestro. Así se desarrolló y mejoró el juego”, subrayó.
Comenzó a jugar a los 16 años en Cuarta y con 18 años debutó en División Superior. Siempre de la mano de Cacho Martínez, que en esa época era todo. “Entrenador, capitán, presidente”, recuerda. Depo estaba en Segunda División de la entonces Unión Argentina de Rugby (UAR), todavía no estaba la URBA y el campeonato del 68’ para llegar a Primera fue uno de los grandes logros de su camada. “El club representó todo para mí”, insistió.
Carluccio dice que siempre está atento a Deportiva. “Ahora hace 4 años que no volví a Buenos Aires, por cuestiones de salud, pero lo sigo siempre. Cada vez que voy, si estoy dos días, uno es para ir a Deportiva. Por eso siempre quiero ir fin de semana y en época de campeonato”, explicó la leyenda.





