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Copa Argentina

Real lo perdió en el último suspiro

Le ganaba 1-0 a Estudiantes de Buenos Aires. Se lo empataron en el séptimo minuto agregado y después cayó por 4-3 en los penales. Final del sueño para un equipo que hace historia. GALERÍA DE FOTOS.
Por Redacción Pilar a Diario 26 de septiembre de 2019 - 00:00

Duele por lo cerca que estuvo de concretar una nueva hazaña. Duele como duelen las injusticias. Anoche, Real Pilar quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Argentina al caer 4-3 en los penales ante Estudiantes de Buenos Aires, tras empatar 1 a 1 en el tiempo reglamentario.
Claro que nadie hubiese imaginado llegar hasta aquí en el inicio de este torneo. Por eso no hay que perder de vista lo que hizo el Monarca, eliminando a Vélez, a Belgrano y anoche, quedándose a unos segundos de meterse entre los ocho mejores del torneo. 
Alan Schonfeld abrió el marcador a los 9 minutos. El delantero sacó un derechazo pisando al área tras una exquisita habilitación de Lucas Chambi, la figura de esa primera parte. 
Los 20 minutos iniciales se jugaron en campo del líder e invicto de la Primera Nacional. Real asfixió la salida del Pincha, le sacó la pelota y buscaba aprovechar los huecos y el error de un rival muy impreciso. A los 27 Nicolás Fittaioli lo tuvo mano a mano y definió por arriba del travesaño ante la salida de Facundo Altamirano. Real Pilar se fue al descanso en ventaja y sin sobresaltos. 
En la segunda parte Estudiantes adelantó sus líneas y Real prácticamente resignó el ataque, tal vez muy temprano en el partido. Igual el Pincha no inquietaba, apenas merodeaba el área bien custodiada por Franco Maraia y David Sueldo, a lo que se sumó el sacrificio de Diego Crego en Defensa. Con Wilson Chimeli muy aislado, Real casi no llegó al arco. 
Y parecía que la suerte iba a estar del lado del Monarca. Tomás Sultani mostraba sus credenciales de arquero de excelencia sacando tres pelotas con su sello en tres minutos: cabezazos con destino de red de Figueroa, otro de Gallego y un remate esquinado de Amarilla.
Hasta que hizo su aparición el árbitro Pablo Dóvalo adicionando 6 minutos, una exageración difícil de argumentar. Sultani quedó revolcado en piso, el juez dio un minuto más y en la última jugada del partido, Francisco González Metilli entró por el medio del área y rompió el arco y las ilusiones de Pilar. El resultado del partido fue justo. Un tiempo para cada uno. Pero el esfuerzo del Monarca no merecía la incoherencia de semejante descuento. El sueño se terminó. Solo resta decir, ¡Gracias Real Pilar por poner al fútbol local en el mapa de la Argentina. 

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