Presidente Derqui volvió a escribir un capítulo glorioso en esta temporada histórica en el Torneo Federal con un encuentro dramático, increíble, que lo tuvo a Sebastián Acosta como héroe indiscutido.
El Rojinegro venció a Lanús como visitante 76-74, sacándole el invicto al Granate en su casa y estampando el 1-1 en la llave de octavos de final de la Conferencia Sur.
Los derquinos le robaron la ventaja deportiva al número 1 de la División Metropolitana y tienen la posibilidad de avanzar de ronda si el martes y jueves de la semana que está arrancando, sostienen la fortaleza de la calle Dorrego.
Para lograr el histórico triunfo en la casa de un grande de la Liga Nacional, contaron con una noche épica del Negro Acosta.
El jugador de mayor jerarquía y experiencia de los derquinos sacó toda su chapa. Además de ser el goleador de la noche con 33 unidades, anotó el triple de la victoria contra todos los pronósticos.
Después de una gran tarea colectiva y el desgaste de 37 minutos de llevar la delantera en el marcador, Lanús le había tirado los kilos encima. Jerez Piloti y su desequilibrio, junto a la potencia de Mansilla y Varela, habían puesto al frente al Granate 74-70.
Juani Baquero, la otra enorme figura del Rojinegro con 23 puntos y 14 rebotes, quedaba afuera por 5 faltas.
El panorama era muy complicado. Pero estaba el Negro Acosta en una noche modo LNB de sus mejores épocas.
Primero acercó a los suyos en el marcador con un doble y falta a puro oficio. Y después de una gran defensa de equipo que le permitió recuperar la bola, Nico Medina se la dio para que resuelva.
El tablero decía 74-72 para Lanús y quedaban 15 segundos. La lógica indicaba que podía buscar el doble del empate, forzar una falta para igualarlo en la línea de libres con su efectividad.
El Negro piensa en ganador y desde 8 metros sacó una bomba frente a la mirada incrédula de su defensor. La parábola fue perfecta y el lanzamiento explotó en la red.
Una explosión con epicentro en Lanús que se extendió hasta todo el territorio derquino. Triplazo para guardar en la memoria que ponía al frente a Derqui 75-74.
Pero todavía quedaban 12 segundos. El festejo estaba contenido. Había que ir por una defensa más.
Bien cerrado Jerez Piloti, le llegó el balón a Mansilla lejos del aro. El gigante quiso empujar hacia la pintura y la gran defensa de Mauro Corvalán forzó la pérdida.
Todavía restan 5 segundos. Repone Derqui para Acosta y el Negro de Oro suma en la línea el primero y falla el segundo (76-74), obligando a un tiro apurado de Lanús que será desviado.
Allí sí se desató la locura. El abrazo interminable de todo un pueblo derquinos hacia este Acosta que ya es monumental.
Ahora quedará la responsabilidad de mantener la localía e intentar la hazaña de eliminar al mejor de la División Metropolitana. Pero este partido ya es parte de las páginas de gloria naranja de Presidente.



