Real Pilar estuvo a solo 60 segundos de salvarse de la desafiliación cuando aún restan tres fechas para terminar el torneo. Pero el Monarca no pudo con su ansiedad y le regaló el empate a Puerto Nuevo en dos oportunidades.
Ahora deberá sacar un punto de los nueve que le restan jugar para estar totalmente afuera de la discusión en los promedios y buscar acomodarse lo más arriba posible en la tabla.
El partido era opaco y ordinario, los dos se prestaban la pelota y no había llegadas de riesgo, salvo un tiro libre de Dylan Glaby al minuto que pasó un metro por encima del travesaño.
A los 26 minutos del primer tiempo llegó un desborde de Damián Achucarro por la derecha, centro y como un fantasma apareció Javier Martínez que con una palomita, impacto el balón y lo hundió contra la red, dejando al arquero Esteban Montesano sin chance alguna.
A partir de ese momento, el Monarca logró controlar el partido, aunque no pudo cerrarlo y en más de una oportunidad desperdició chances de estirar el marcador.
El técnico Rodolfo Depaoli no estaba conforme con lo plasmado dentro del campo de juego y ya planeaba reordenar al equipo para la segunda parte, lo cual demostró de entrada ya que tras el entretiempo movió las fichas en el terreno e hizo un cambio: el punzante Kevin González por Rodrigo Santillán. La mano del DT dio resultado y el conjunto pilarense mostró otra actitud.
Insólito
Pero a los 9 minutos la expulsión, por doble amarilla de Paulo Boumerá, cambió todo y con un hombre de más Real Pilar se dejó llevar por la ansiedad y le permitió crecer a Puerto Nuevo. Minutos después, un insólito choque entre Ivo Villarreal y Axel Bordón, dejó a los dos cortados y el Monarca se quedó con 9 momentáneamente.
Bordón regresó, Villarreal seguía afuera y un grave error de Javier Páez que le entregó la pelota en la medialuna de su propia área a Tadeo Mac Intyre, le permitió un mano a mano con Rodolfo Rulo Rodríguez, que le cortó un invicto de 442 minutos sin que le convirtieran goles.
El 1 a 1 era injusto, pero el equipo de Campana crecía y el Rulo evitaba la desventaja. Sin embargo, a los 38, el volante central Miguel Almada se disfrazó de 10 y tras una gran jugada individual, habilitó a Achucarro que definió ante la salida del arquero y lo ayudó el desvío en Joaquín Montiel, para poner el 2 a 1.
Depaoli quiso cerrar el partido y mandó a Gonzalo Pulido a la cancha. Real tuvo otras dos chances y cuando todo parecía controlado y se jugaban 3 minutos de los 4 que el árbitro había dado de descuento, un desborde de Mac Intyre por la derecha, el centro al área y Orlando Sosa, saltó entre 4 camisetas del Monarca y la peinó a la red.
La desazón se vio en las caras de los hombres del Monarca que se tomaban la cabeza, porque sabían que estuvieron a menos de un minuto de cumplir el objetivo.