Franco Camargo ya cumplió varios de los sueños que acuna el futbolero promedio de nuestro país. Viste la casaca de uno de los grandes del fútbol argentino, se ha dado el gusto de jugar en la Selección Nacional y hasta de compartir gira europea con Lionel Messi y las demás superestrellas del fútbol argentino. Y todo a sus jóvenes 17 años.
Claro que nada le ha sido fácil al pibe que vive junto a su familia en el barrio San Alejo y es, como su padre, fanático hincha de River. No jugó en clubes de su barrio y solo registra un paso por el baby de Sportivo “(pero era muy chiquito”, precisó). Como muchas veces sucede, su arribo al club de Núñez se dio casi por casualidad ya que había ido a acompañar a su hermano Mauricio (también juega en el Millonario) a una prueba. Le preguntaron si quería entrar, hizo caso, la rompió y lo convocaron. “Hace casi 10 años que juego en River. Esa vez me probé de 8 pero ahora me afirmé como lateral y me gusta, le tomé el gustito”, le contó a El Diario.
El camino fue largo, tanto como el viaje que realiza a diario con su hermano hasta Ezeiza, previa parada en Núñez, pero desde mediados del año pasado forma parte de la Reserva que dirige Facundo Villaba y no para de recibir noticias positivas. “River, la Selección, todo esto es un sueño”, resumió en pocas palabras.
Se define como un lateral “con recorrido, buen ida y vuelta” y que encuentra sus fuertes en “la proyección y el estado físico”. Y tiene como espejos a Dani Alves y Jordi Alva. “Dos monstruos”, define.
Como parte del grupo de la Reserva millonaria, hace fútbol todas las semanas frente al plantel que dirige Marcelo Gallardo “Nosotros nos paramos como si fuéramos el rival de turno y le jugamos de igual a igual. Me sorprendieron Enzo Pérez y Pity Martínez pero son todos muy buena gente”, contó. Y blanqueó que “después del partido con Boca es todo festival”.
Para este año, Franco quiere “volver a sumar minutos en Reserva” porque primero una lesión y luego el llamado a la Selección le hicieron perder su lugar. Y aunque el año pasado se lo nombró con chances de debutar en Primera frente a Talleres como parte de un River muletto, reconoce que aún le falta un poco para llegar a ese momento soñado. “Creo que me falta para llegar a Primera, debo jugar más en Reserva y adaptarme al ritmo de primera”, admitió



