Sportivo Pilar disputó el miércoles un encuentro postergado de divisiones inferiores frente a Independiente de Zárate, por el torneo de la Asociación Zárate-Campana, que significó la despedida de La Caldera como se conoció históricamente.
Fue el último partido oficial disputado antes de iniciar la remodelación del emblemático gimnasio de la Avenida, para amoldarse a las medidas exigidas para la competencia.
Desde el lunes, comenzarán las obras que incluyen la demolición del balcón que da al gimnasio de baby fútbol.
Por este motivo, el Rojo no dispondrá de la cancha por alrededor de un mes y medio. En ese lapso utilizará el Microestadio del polideportivo municipal para sus entrenamientos y cambiará la localía en los choques de Primera División del Oficial de la ABZC que arranca el próximo viernes.
Es que el microestadio municipal no cuenta con los tableros electrónicos necesarios para un partido oficial de básquet.
La inversión de Sportivo para esta remodelación ascenderá a los 250 mil pesos y para ayudar a solventarlo, lanzó dos bonos contribución. Uno de un valor de mil pesos y otro de dos mil.




