Sportivo Pilar se decidió a tomar las riendas de una de sus grandes deudas de infraestructura y empezará con la remodelación de su gimnasio La Caldera para lograr tener las medidas exigidas en una cancha de básquet.
El presidente del club, Sergio Senópoli, confirmó en diálogo con El Diario que desde el próximo 16 de abril empezarán a saldar la deuda con el deporte que considera madre en la avenida Márquez.
“Nuestra religión es el básquet. Si bien tenemos muchas disciplinas, el básquet es muy importante. Vamos a volver a ser grandes”, declaró el Olivia para destacar el esfuerzo que implica este emprendimiento.
El Rojo viene de sanear sus deudas reglamentarias, con una normalización institucional que derivaron en la elección de Senópoli como presidente, acompañado por Pablo Asturiano como vice.
Desde allí comenzó a reactivarse distintas disciplinas y ahora se enfocan en el emblemático gimnasio La Caldera, que desde 2011 que no está en condiciones de afrontar competencias fuera de los organizados por la Asociación de Básquet Zárate-Campana.
El Campeonato Provincial de Clubes de Buenos Aires, donde está buscando un lugar en el Final Four, reactivó la problemática para el club de la Avenida.
Sportivo no pudo jugar el partido de ida de los cuartos de final ante Atenas de La Plata y tampoco consiguió gimnasios en Pilar para poder ser local.
El microestadio municipal “Ricardo Rusticucci” no está apto para la disputa de los certámenes federados y los clubes vecinos le pidieron un monto que no podía afrontar por el alquiler.
“No hay mal que por bien no venga. No podemos hacer otra cosa que agrandar la cancha”, sentenció Sergio Senópoli.



