Real Pilar volvió del descanso con una derrota al caer por 1 a 0 frente a Muñiz, en un partido por la 6ª fecha de la Primera D que se jugó en el mediodía de ayer en Zárate. Tras su fecha libre, la falta de efectividad fue el peor enemigo del Monarca y como dice la ley del fútbol “los goles que no hacés en el arco contrario, los podés sufrir en el propio” y así se lo demostró el Rayo Rojo, ahora celeste.
Fueron varios los factores que hicieron del encuentro un partido poco atractivo a partir de los 15’ del primer tiempo, ya que hasta el primer cuarto de hora fue de ida y vuelta. El primero de ellos, fue el deplorable estado del campo de juego, en el cual fue imposible hacer rodar la pelota.
Con las complicaciones del suelo, el encuentro se jugaba al pelotazo. A pesar de no poder demostrar su mejor performance, Real mereció irse a los vestuarios arriba en el mercador, al finalizar los primeros 45 minutos.
Dos llegadas de Muñiz, que resolvió muy bien el arquero del conjunto pilarense, Tomás Sultani. Otro tanto para el guardameta local, Tiago Libares, y varias llegadas mal ejecutadas por la delantera Albinegra.
En la segunda parte, hubo más ocasiones, siempre con juego aéreo, sobre todo de pelota parada y en ambos arcos. Pero a los 20 minutos y tras un error en un despeje, el volante por derecha de Muñiz, Lautaro Díaz, desbordó, llegó hasta el fondo y tiró un centro atrás, que encontró al 9, Maximiliano Saura, que arrojándose al piso rompió el arco defendido por Sultani.
Los 25 minutos restantes fueron de una especie de frontón en la defensa del local que hizo entender al equipo de Tomás Arroetea, que la herramienta necesaria era la pegada de media distancia. Pero los intentos e incluso el planteo agresivo con que jugó los últimos 15 minutos, con línea de tres en el fondo, tres delanteros de área y cuatro volantes ofensivos, fueron en vano y Real encontró su segunda derrota en el torneo.