Jorge Navarro volvió a ponerse el buzo de “formador de juveniles” y alimentar el sueño de los chicos de jugar en un club federado. Molo, que dirigió a la Escuela Municipal “Luis Lagomarsino” de Villa Rosa –primer oro del fútbol local en los Juegos Bonaerenses-, ahora mudó su proyecto a Zelaya para darle una oportunidad a los juveniles de continuar su carrera futbolística en clubes de AFA o Liga del interior.
La Escuela Municipal ya tiene lugar de entrenamiento con su cancha de once, en el predio lindero a la estación del Ferrocarril Mitre, donde entrenan chicos mayores de 14 años.
“Zelaya tiene un problema de proyección. El Club Social contiene a la mayoría de los chicos en la Liga Comunitaria de baby fútbol, pero que van desde los 8 hasta los 14 años. Después esos chicos quedan sin continuidad. Lo ideal sería que pasaran a cancha de once. Entonces, el año pasado hablando con uno de los papás de los chicos que terminaba su participación en el club me propuso la idea y se dio”, contó Molo.
“Yo me comprometí armar una cancha de once. Con mucho esfuerzo plantamos los arcos, varios meses trabajando con las máquinas para nivelar el terreno y el martes (16 de octubre) lo concretamos”, expresó Navarro.
Zelaya jugó un amistoso con la Sub 20 de Deportivo Villa Rosa que más allá del resultado sirvió para que los chicos tengan ritmo de competencia.
“Pasamos una tarde muy linda de fútbol. Para mí es un orgullo que hoy estén trabajando David Donaire, Eladio López y Ezequiel Diale como entrenadores. Ellos fueron alumnos míos en la Escuela Lagomarsino”, destacó.
“Mi trabajo es tratar de formar y darle una mano a los pibes que por ahí tienen la ilusión de probarse en un club de AFA o de alguna Liga, y puedan seguir desarrollándose en el mismo barrio, sin tener que pagar nada, y cumplo la función social de ayudarlos a través del fútbol, de entrenarlos”, resaltó Jorge.



