Duró poco la alegría de Matías Rossi por su primera pole position con Ford. El piloto de Del Viso tuvo un bajo rendimiento en la serie y final de Turismo Carretera disputadas en el autódromo Parque La Pedrera de Villa Mercedes, San Luis, y arrancó la Copa de Oro con el pie izquierdo. El Misil padeció el comportamiento del Ford, se despistó en la primera curva de la final y rescató un 26º puesto, por lo que quedó 9º entre los 12 pilotos del playoff. "No sé qué paso, fue una serie muy mala. No podía andar, parecía que tenía una goma pinchada o que me caía aceite en las ruedas. Nada de grip atrás y después lo que se ve, el motor no anda. Acá cuando tenés un problema te pasan. Estuve indefenso en todo momento”, señaló Rossi, que largó 1º y llegó 4º en la primera serie del domingo.
Luego largó la final desde la 11ª posición, intentó una arriesgada maniobra de superación en la primera vuelta, pero frenó por la parte sucia y perdió el control del Ford, por lo que estuvo a centímetros de impactar de lleno contra el auto de Christian Ledesma (Chevrolet). Quedó relegado al fondo del pelotón y no dispuso del medio mecánico para avanzar. "Fue una carrera mala, sin un rumbo lógico. Fue muy raro, anduve muy despacio, tanto en la serie como en la final. Son esas carreras en la que uno no entiende nada”, expresó Rossi. "No se podía manejar al auto. No podía estar en un ritmo lógico y voy muy despacio por lo derecho. Por eso, en el inicio hice el trompo al intentar que no me superen los de atrás, frené por lo sucio”, agregó y no ocultó su preocupación por el traspié en una etapa decisiva de la temporada: "Me voy preocupado porque no sé a qué se debe este cambio de rendimiento y triste porque no pude aprovechar la pole. En el TC lo más difícil es clasificar adelante y hoy largando primero la serie anduve muy lento, ni siquiera ara estar entre los 10”.
La victoria quedó en poder de Emanuel Moriatis (Ford), seguido por Agustín Canapino (Chevrolet) y Gastón Mazzacane (Chevrolet).
