Se sabe que el deporte siempre da revancha. Lo sabe Sportivo y también Atlético, dos archirrivales que están a un paso de intercambiar roles en la Liga Escobarense de Fútbol.
En 2015, el Rojo se consagraba campeón y miraba cómo, por estar inmerso en el Torneo Federal B, su clásico rival descendía de categoría para inaugurar la por entonces flamante División B.
Pasaron dos torneos y la historia parece estar a punto de repetirse, pero con una variante clave en el reparto de los papeles. Atlético ascendió en 2016 y ahora, luego del triunfo ante Los Capaces por 1-0, depende de sí mismo para ser campeón de la División A.
Sportivo vive una situación diametralmente opuesta. Tras el empate sin goles ante Unión de Del Viso, está anteúltimo y muy comprometido con el descenso, cuando le quedan solamente dos partidos por delante. Aún restan tres fechas para el cierre de la temporada, pero el Rojo todavía tiene que quedar libre en la anteúltima jornada. Antes de ello visitará a Derqui y, luego, completará su fixture como local de Los Capaces.
“Estamos intentando salir de esta situación con los recursos que tenemos. Contra Atlético se nos hizo cuesta arriba porque tuvieron un gol tempranero, pero no hicimos un mal partido. Todos los partidos son parejos y nosotros no estamos pudiendo concretar”, manifestó Emmanuel Páez, mediocampista de Sportivo y uno de los baluartes del equipo campeón de 2015.
En diálogo con El Diario, Páez remarcó que el plantel sufrió bajas sensibles que afectaron su rendimiento. “El campeonato se nos complicó porque sufrimos muchas bajas por lesiones y se fueron varios jugadores fundamentales cuando salimos campeones el año pasado. No pudieron seguir por temas laborales y eso nos afectó mucho”, comentó.
En los dos partidos que tiene por delante, Sportivo está obligado a ganar y esperar que no sumen Flecha Azul ni Sportivo Unión de San Miguel, sus dos rivales directos en la lucha por evitar el descenso directo.




