A casi mil kilómetros de casa, haciendo sus primeras armas en la aventura de vivir solo, aprendiendo a cocinar y llevar adelante el departamento que el club le proveyó en la capital de la provincia. Así transcurren los días de Mateo Ramírez en Corrientes, mientras sueña con el debut en la Primera División de Boca Unidos. Con 21 años, el mediocampista pilarense surgido de las inferiores de Vélez encara su segundo semestre en el Diablo del Norte y apunta a ganarse un lugar entre los titulares. "Desde que llegó Omar Labruna (DT) me dijeron que me iban a tener en cuenta. Por ahora estoy jugando con los suplentes pero esperando el momento para entrar y hacerlo bien. En el primer semestre no tuve muchos minutos, pero estoy muy cómodo. La gente del club me recibió de la mejor y el grupo es increíble”, expresó Ramírez, que llegó a disputar un partido de verano con Vélez pero optó por el Nacional B para sumar minutos. "Cuando me dijeron de venir a Boca Unidos ni lo dudé porque sabía que se estaba armando bien para pelear el ascenso. En el torneo pasado no se pudo lograr y ahora el club quiere estar nuevamente en la pelea”, comentó ayer en La liga Radio.




