Básquet de luto

Un ángel gigante descansa en paz

Falleció Marcelo D??TAndrea tras una larga lucha contra la diabetes. Emblema de Sportivo, dejó una huella imborrable en cada club por el que fue sembrando su pasión por el básquet.

Por Redacción Pilar a Diario 11 de julio de 2016 - 09:58

Marcelo D’Andrea falleció ayer a los 46 años. La noticia golpeó el corazón del básquet de Pilar y de toda una comunidad que amaba al Gordo Teate.

El club de su vida, Sportivo, fue el lugar de su despedida donde anoche se hacía su último adiós, antes de llevarlo hasta el cementerio local.
Apasionado por la naranja desde que su compañero de grado en la Escuela Nº 1 de Pilar lo llevara a conocer su gran amor a la Avenida, fue marcando con su hombría de bien a todos los que lo conocieron.
"Dejó todo por el club, un buen compañero. Siempre sacó la cara por todos en los momentos difíciles”, definió Marcelo Asturiano ayer, en FM Plaza, para graficar a este ángel gigante que enalteció al Rojo y cada uno de los clubes donde pasó.
Como jugador, marcó época en La Caldera. Desde las divisiones inferiores en las que no podían frenar su potencial físico, hasta ganarse un lugar en la generación de oro de la Avenida.
En los títulos del Provincial en 1991, y en la Liga Nacional B de 1992/93, Teate se potenció a un nivel extraordinario para luchar de igual a igual contra pivotes extranjeros de calidad.
En 1996 llegó el primer golpe de salud. Parecía letal, pero su fortaleza le hizo frente para salir adelante y pelearle a una enfermedad agresiva durante 2 décadas.
"Vivió 20 años de regalo, otro se hubiera ido en ese momento. Esos 20 años tuvo un hermano de la vida como Javier Prodan, que lo ayudó a vivir esa época”, resaltó Hugo Saldeña.
"En el principio de su enfermedad parecía imposible que se recupere. Y siempre se fue recuperando y siempre optimista. Una fortaleza que la tendríamos que tomar todos como ejemplo”, amplió Asturiano.
El Gordo volvió a las canchas y defendió un par de temporadas más al Rojo con otro título provincial más (1998/99).
Después le fue dando paso al entrenador, que también hizo historia en cada uno de sus proyectos.
Allí volcó su pasión con la misma entrega y convicciones que tenía dentro de la cancha. En Sportivo logró títulos en inferiores y luego tendría una nueva casa en Presidente Derqui.
Condujo a los varones y a las mujeres con éxito. Con el femenino fue armando el proyecto de pasar a la Asociación Metropolitana y allí llevaría a las chicas hasta el máximo nivel.
Mientras que el principal hito en su carrera como técnico estaría en dupla con su hermano de la vida, Javier Prodan.
Juntos llevaron a la bautizada Fusión de Presidente Derqui-Deportivo Monterrey a su primer campeonato en Primera en la Asociación Zárate-Campana (2012). Y luego se encadenaría el histórico ascenso al Torneo Federal.
Inconcluso ese proyecto, volvió al llano para emprender otras alternativas, siempre con el básquet por encima de todo.
El Maxi +45 de Atlético, Unión de Del Viso y el incipiente inicio de la disciplina en Monterrey.
Luchó con todo su coraje hasta el último día por su pasión. Hasta siempre, querido Teate. 



Al TNA
Teate D’Andrea fue una de las figuras clave del camino a la gloria que vivió Sportivo en su época de oro. Fue parte del plantel campeón del Provincial 1991 y de la Liga Nacional 1992/93 que llevaría al Rojo al TNA por dos temporadas. Sus luchas contra extranjeros en el poste fueron épicas. Volvería a ser campeón provincial en 1998/99.


Federal
Como entrenador, D’Andrea obtuvo su pico comandando la Fusión Derqui-Monterrey que hizo historia y alcanzó el ascenso al Torneo Federal en la 2012/13 junto a Javier Prodan. Le puso el orden táctico para potenciar a un plantel de grandes individualidades.


Metropolitano
Dirigiendo la rama femenina de Presidente Derqui también hizo historia. Desde la iniciativa de instalarse en la Asociación Metropolitana, logró llevar las inferiores y la Primera hasta la elite de la competencia. Años de ascensos y campañas imborrables para el Rojinegro.


Sarmiento
En su etapa de inferiores, Teate D’Andrea era el ícono de la Avenida con su potencial físico y talento inigualable. Llevó a las categorías que formaba a dominar la por entonces Asociación General Sarmiento.



Se fue un símbolo

Por Maximiliano Domenech (*)
Apareció por el club repleto de timidez pero se la sacó rápidamente. En pocos días se ganó el apodo que lo acompañó en la vida y adentro absorbió todo. En pocos meses ya era casi insustituible en su categoría y de allí a convertirse en el jugador que dominó la escena local durante años, solo medió un paso. Enfundado en su camiseta roja número 7 (que casi siempre le quedaba chica) y con rulos al viento, se convirtió en la figura del club. 
Fue el continuador de una estirpe de grandes pivotes que había tenido en el Nene Prodan a su último gran exponente. Y también fue un símbolo de resistencia para los pibes de la cantera que soportaron estoicos la llegada de muchos jugadores (varios sin valor agregado) para nutrir la Primera División.
Era un portento físico pero, sobre todo, era dueño de una gran inteligencia. Entendía el juego como pocos. Y, aún en desventaja con lungos nacionales o extranjeros, siempre se las ingeniaba para terminar jugando y rendir bien. Donde acomodaba el cuerpo y te ponía el culo, el ganchito hacía el resto y había que sacar de abajo. A medida que fue subiendo el nivel de exigencia, supo enriquecer su juego.
Su carrera se apagó antes de lo previsto pero también desde el costado de la cancha, ya con buzo de técnico, pocos pelos y solo o en dupla con Chiqui Prodan, dejó una huella.
Con Teate se fue un jugador que marcó una era. Y por sobre todo, un tipo querido por todos en el ambiente. 

(*) Periodista que siguió la campaña dorada del básquet de Sportivo.


 

"Daba todo por el equipo, en los momentos difíciles se potenciaba. Lo que fue como deportista fue de la mano de lo que fue como persona.”

Marcelo Asturiano, extécnico de Sportivo.
 

 
 
"Tengo una tristeza total.  Hoy me duele el alma.”

Javier Prodan, DT de Unión.
 

"Era muy grandote y, más allá de su apariencia tosca, era muy inteligente. Siempre defendió a los chicos que éramos del club.”

Hugo Saldeña, excompañero en Sportivo.

 
 
"Resalto su bondad y gran dedicación al trabajo. Él arrancó un cambio generacional en el club con gran empuje. Una excelente persona.”

Marcelo Fiore, dirigente de Derqui.

 
"Una persona que siempre se preocupó por el otro. Un entrenador que aprendió mucho de sus formadores y transmitió lo mismo.”

Juan Ortega, DT de Sportivo.
 
 
"Llevó a Derqui a la Primera metropolitana y fueron todas buenas campañas. Muchos 
años lindos pasamos en el club.”

Andrea Santamaría, jugadora de Derqui.
 

 

"Esta triste noticia me trajo gratos recuerdos. Te voy a recordar siempre al lado de  una pelota de básquet. Te despide un compañero de varias copas alzadas.”

Yago Arce, ex compañero en Sportivo.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar