San Patricio logró un ajustado, pero muy importante triunfo ante Champagnat el fin de semana de choque de vecinos en Reubicación I de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) que empieza a encender una llama de esperanza en el pueblo celeste.
Federico Cacciabue, acertando a los palos para concretar el fantástico esfuerzo de los delanteros, estableció la diferencia en la tarde de Estancias del Pilar.
"El año pasado había tocado un partido parecido, en el que primero había que ganar la lucha de los forwards. Después había que jugar por afuera”, contó el 10 sobre el plan que no funcionó a pleno de Sanpa.
"Champagnat presentó una batalla muy dura, se nos complicó mucho. Nos costó hacer el juego que teníamos planeado. Pero de la mano de los delanteros llegaron los penales y por suerte entraron”, declaró con humildad.
"El sábado anterior habíamos hecho un buen partido y no lo supimos cerrar en los últimos minutos. Habíamos hecho un try y se nos complicó con una patada a nuestro campo. Ahora estuvimos concentrados en la salida, bancamos el minuto que faltaba, la sacamos afuera y pudimos festejar”, describió Fede.
Mejorados
"Tenemos la experiencia del año pasado. Nos costó mucho ser inexpertos en Reubicación. Este año lo encaramos diferente, aunque el primer partido se nos escapó, sumamos que siempre es importante”, analizó el inicio de Reubicación.
"Contra Champa volvimos a sumar y si nos fijamos en la tabla del año pasado, ahora tenemos más puntos. Esto ilusiona, porque le podemos ganar a cualquiera y perder con cualquiera”, resaltó. "Hay que trabajar en la semana, que los partidos vienen”, agregó.
Más allá de las expectativas, Cacciabue reconoce las limitaciones propias. "Hay que tirar todo el sábado, que como se nos escapó en la primera fecha, vino el triunfo en la segunda. Hay que confiar en el equipo”, recetó.
"En primera ronda nos costó tener a todo el equipo. Ante Champa estuvimos todos los soldados, pero esto es largo, hay que trabajar y ponerle garra”, concluyó.