Con casi 15 años recorriendo los autódromos del país, Matías Rossi atesora recuerdos y momentos de gloria deportiva en la mayoría de los escenarios. Pero todavía queda un puñado de circuitos que permanecen ajenos a la efectividad del Misil y el de Posadas, Misiones, es uno de ellos.
En 13 temporadas, el piloto de Del Viso nunca subió al podio del autódromo Rosamonte del barrio San Isidro, escenario de la 8ª fecha del Turismo Carretera que se llevará a cabo este fin de semana. "Es una pista en la que generalmente no me va bien. Siempre que voy ahí es un desafío. He tenido pocas carreras buenas en Misiones. El Donto Racing trabajó para ultimar detalles y vamos con buenas expectativas porque venimos andando rápido en las últimas carreras”, expresó Rossi, que buscará cortar el maleficio en tierra colorada para empezar a asegurar su clasificación a la Copa de Oro. "Ganamos dos carreras y vamos más pesados que el resto, así que habrá que ver cuánto inciden los kilos en el rendimiento. Es un circuito particular. Parece un circuito típico para Ford por las trepadas y aceleraciones, pero la marca que más ganó fue Chevrolet. Así que tiene sus particularidades, es rara y espero estar mejor que el año pasado”, señaló, quien en el 2015 repitió su mejor resultado en Posadas (4º).
A las 15.10 arranca la primera tanda clasificatoria y, a pesar del lastre, Rossi confía en el potencial que mostró el Chevrolet en las últimas presentaciones. "Voy con confianza, el auto está rápido y venimos de andar muy bien en Termas de Río Hondo. La idea es, como siempre, estar adelante y seguir buscando estar en la Copa de Oro. Es el objetivo principal. Luego, en función de cómo clasifiquemos, veremos cuál es el objetivo puntual para el fin de semana”, sostuvo el delvisense.