¿Cómo proteger la piel del sol y el calor del verano? (diariouno.com.ar).
Aprovechar los alimentos ricos en agua y antioxidantes. (revistamedica.com).
El verano es una época que invita a disfrutar del sol, la playa y las actividades al aire libre.Sin embargo, también es la estación en la que la piel se enfrenta a mayores agresiones externas: radiación ultravioleta, altas temperaturas, cloro de piletas, sal del mar, sudor y contaminación. Todo esto puede afectar seriamente la salud y el aspecto de la piel si no se toman las medidas adecuadas.
Protegerse del sol no es solo una cuestión estética: es un hábito de bienestar fundamental. Estudios recientes muestran que el 80% de la radiación UV que recibe la piel se acumula en los primeros 18 años de vida, lo que evidencia la importancia de incorporar la protección solar desde edad temprana.
“El cáncer de piel es el tipo más común de los cánceres en el ser humano. Como el daño solar es acumulable, las exposiciones reiteradas e indiscriminadas producen a largo plazo un envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y cáncer de piel”, explican desde la Campaña Nacional de Prevención de Cáncer de Piel.
Por eso, es importante adaptar la rutina diaria y seguir una serie de recomendaciones básicas para mantener la piel hidratada, protegida y equilibrada.
Aprovechar los alimentos ricos en agua y antioxidantes. (revistamedica.com).
Aprovechar los alimentos ricos en agua y antioxidantes. (revistamedica.com).
RECOMENDACIONES PARA CUIDAR LA PIEL EN VERANO
Aplicar protector solar todos los días (si, todos) en cantidad suficiente y de manera uniforme, incluso en días nublados.
Reaplicar cada 2 horas y después de nadar o transpirar.
No olvidar zonas sensibles como orejas, nuca, empeines y entre los dedos.
Evitar la exposición al sol en las horas más fuertes: entre las 10 y las 16 la radiación solar es más intensa.
Complementar con hidratación diaria adecuada
Cuidar la alimentación. Lo que comemos también se nota en la piel. En verano hay que mantener una alimentación equilibrada, consumir alimentos ricos en agua y antioxidantes.
Cubrir el cuerpo con ropa y accesorios adecuados como gorros, sombreros, anteojos para el sol, etc.
Observar la piel y consultar ante cualquier cambio. Cualquier mancha nueva, lunar que cambie de forma o color, o zona que no cicatrice bien, merece una revisión médica. La prevención es clave, y el verano es un momento ideal para prestar atención a estos signos que muchas veces pasamos por alto.
Además, se aconseja cuidar la pielen verano de la siguiente manera: cumplir 8 horas de sueño, realizar actividad física, reducir el consumo de tabaco y alcohol, disminuir el uso de pantallas y aumentar las actividades al aire libre.
En resumen, cuidar la piel en verano no tiene por qué ser complicado. Con estas recomendaciones y un poco de constancia, podremos disfrutar del sol y del buen tiempo sin preocuparte por las consecuencias.