Curiosidades

Mansiones y castillos misteriosos de Buenos Aires

Fueron construidos por las familias más ricas del país. Una recorrida por castillos y mansiones abandonadas que cuentan todo tipo de misterios y leyendas. Detalles.

Por Redacción Pilar a Diario 12 de agosto de 2023 - 08:55

Buenos Aires es una provincia maravillosa y pocos de sus residentes conocen los lugares ocultos que ofrece. No hay que sacar un pasaje a Europa para viajar al pasado y ver los grandes diseños donde vivieron aristócratas o grandes personalidades.

En la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires existen centenares de mansiones y castillos misteriosos que cuentan todo tipo de leyendas. Muchos se encuentran deshabitados desde hace años, algunos fueron tomados y otros se convirtieron en centros turísticos.

En muchos de estos casos los recorren decenas de historias y teorías fantasmagóricas. A continuación te compartimos las de 7 castillos y mansiones .

El Castillo de Villa Arias. (blogspot.com)..jpg

  • EL CASTILLO DE VILLA ARIAS

En Coronel Rosales, en las afueras de la ciudad de Punta Alta, provincia de Buenos Aires, está el Castillo de Villa Arias, un edificio visiblemente deteriorado por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento. Los historiadores dicen que nunca fue un castillo sino una casa grande.

Fue construido entre 1912 y 1927 como chalet de fin de semana del Doctor Ramón Ayala Torales, el primer médico estable radicado en Punta Alta durante 1908.

El castillo era su residencia de fin de semana. Está erigido sobre un terreno de una hectárea, inicialmente formaba parte de un predio de 400 hectáreas, en una zona donde residentes y visitantes iban de caza o a cabalgar.

La propiedad perteneció a la familia Ayala Torales hasta 1976, luego fue vendida y refuncionalizada para albergar diversos emprendimientos que no prosperaron como una casa de té, un asilo de ancianos o un boliche bailable, pero todos fracasaron.

Nunca circularon sobre la casona rumores sobre apariciones ni tragedias, las mayores dudas o suspicacias surgieron de dos construcciones, una es la torre que posiblemente fuera utilizada como minarte y la otra, una especie de calabozo construido en un rincón remoto de la casa.

El documental "El Gigante Misterioso" cuenta la historia del lugar con una narración del historiador puntaltense Ariel Ramirez.

Actualmente, pertenece a Lisandro Mauricio Sejas, dirigente político local, pero se encuentra ocupado por un grupo de personas que viven allí, según el blog especializado en turismo bonaerense “Conocé la Provincia”.

Castillo de San Francisco. (weeken.perfil.com)..jpg

  • EL CASTILLO DE SAN FRANCISCO O CASTILLO DE EGAÑA

En la localidad de Egaña, en el partido bonaerense de Rauch, está el Castillo San Francisco, marcado por tragedias. Los vecinos del lugar también lo conocen como el Castillo de Egaña.

Fue construido entre 1918 y 1930 por el arquitecto Eugenio Díaz Vélez, quien era descendiente directo del general Eustoquio Díaz Vélez, sobre parte de un terreno que perteneció a su familia desde 1825, en la zona de lo que hoy es Tandil, y que finalmente heredó junto a su hermano. Los materiales con los que se construyó fueron traídos desde Europa.

Fue una de las más grandes y lujosas construcciones rurales de la época con 77 ambientes, 14 baños, 2 cocinas, galerías, patios, taller de carpintería, terraza, mirador y balcones.

Pero el destino del lugar quedó marcado por una tragedia que ocurrió el mismo día de su inauguración. El 20 de mayo de 1930 murió el dueño, mientras los invitados recorrían el lugar y lo esperaban. Su única hija y heredera, Eugenia, quedó afectada, al punto que nunca más volvió al lugar,que quedó abandonado hasta 1960, cuando fue intervenido por el gobierno de Oscar Alende, y quedó en manos del Ministerio de Asuntos Agrarios.

En ese momento, el terreno fue fraccionado, y en 1965, el entonces gobernador Anselmo Marini lo transfirió al Consejo General de la Minoridad con la intención de convertirlo en un hogar-granja que terminó siendo un reformatorio para jóvenes con problemas de conducta.

Hasta que 10 años después, tras un asesinato que comprometió a uno de los internos, los menores fueron reubicados y el castillo quedó, una vez más, abandonado y saqueado. Y así permanece hasta el día de hoy. Los vecinos dan visitas guiadas todos los domingos.

Estancia La Raquel. (blogspot.com)..jpg

  • CASTILLO LA RAQUEL

El Castillo La Raquel, se encuentra en la Ruta Nº 2, en el km 168, en Castelli. Fue una de las propiedades de Felicitas Guerrero, una adinerada dama porteña, considerada en su época como la mujer más bella de Argentina. Pero su historia terminó en una tragedia: su prometido le disparó por la espalda cuando estaban discutiendo en el castillo cuando ella tenía 25 años.

La propiedad se destaca por su color salmón y tiene un estilo francés. Felicitas lo recibió como parte de la herencia familiar de sus padres, el vasco Carlos José Guerrero, y de la dama porteña Felicitas Cueto y Montes de Oca.

La propiedad fue construida en 1894 aunque su torre se terminó unos años más tarde y cuenta con 80 hectáreas, 40 de ellas parquizadas por el paisajista danés Forkel. Actualmente, la Estancia La Raquel que se puede visitar de día y tiene diversas actividades.

  • CASTILLO OBLIGADO

El Castillo Obligado, ubicado en Ramallo, fue mandado a construir en las cimas de las barrancas del río Paraná por el poeta Rafael Obligado en honor a su esposa Isabel Gómez Langenheim, una amante de las novelas. Tiene el estilo de un castillo típico europeo de tres pisos con ventanales ojivales, 24 habitaciones, seis baños y un gran hall preside la entrada, con tres juegos de escaleras hacia lo alto.

La estancia El Castillo pertenece en la actualidad a la familia Obligado, descendientes directos del poeta y no se puede acceder sin autorización porque es propiedad privada.

Una leyenda de 1930 cuenta que allí vive "Toto", un fantasma que hace desaparecer objetos o que cierra puertas para luego abrirlas misteriosamente.

Mansión Nazar-Anchorena. (pagina12.com.ar)..jpg

  • MANSIÓN NAZAR-ANCHORENA

Otra imponente construcción de una familia aristocrática de la época es la Mansión Nazar-Anchorena, levantada en 1914 con un estilo inglés, en la localidad bonaerense de José C. Paz. Su particularidad radica en la similitud que tiene con la casa embrujada de la película “Psicosis”, lo que le agregó un atractivo para turistas y vecinos, que incluso aseguran haber oído ruidos extraños en el lugar y dejado velas de protección.

Su grado de abandono incrementa el mito: la fachada está descolorida, tiene manchas de humedad, puertas, ventanas y postigos rotos. En el jardín se erigía una capilla, que durante mucho tiempo fue la única iglesia local, hasta ser demolida para que pasen las vías del tren.

La mansión está ubicada en un amplio terreno con pinos y senderos de tierra sobre la avenida Croacia, a pocos metros de las vías del tren San Martín. Su dueño, Benjamín Nazar Anchorena fue el fundador del Club Náutico de San Isidro y funcionario del Ministerio del Interior. Allí él y su familia pasaban los fines de semana, vacaciones y celebraciones.

Una de las principales historias sobre la casa recae sobre el presunto suicidio de un sacerdote y el asesinato de monjas dentro de la mansión, cuyos fantasmas se acercarían a las ventanas todas las madrugadas, aunque la actual habitante del terreno, niega esta versión.

Torre del Fantasma. (bahiacesar.com)..jpg

  • TORRE DEL FANTASMA

En La Boca se avista un edificio conocido como Torre de La Boca o Torre del Fantasma, que fue construido en 1908 al estilo del modernismo catalán, por el arquitecto Guillermo Álvarez, que fue contratado por la entonces dueña del lugar, María Luisa Auvert Arnaud, de Catalunya, y una de las personas más ricas de la Ciudad en aquel entonces.

Está emplazado en la triple esquina que conforman la Avenida Almirante Brown, Wenceslado Villafañe y Benito Pérez Galdós, y cuenta con una gran planta baja y dos pisos, y su pico tiene una torre con almenas.

La leyenda en torno al edificio cuenta que cuando la dueña comenzó a vivir ahí llevó algunas especies alucinógenas y desde entonces los vecinos hablaron de presencias y ruidos sobrenaturales. Luego la mujer huyó y nunca más volvió, lo que lo convirtió en un edificio para alquiler.

La primera inquilina que tuvo el lugar fue una joven artista plástica que aseguraba que seres extraños que no la dejaban dormir y que finalmente la llevaron al suicidio, tirándose desde la torre hacia el vacío. Desde entonces, los rumores dicen que se oyen ruidos y gritos y el lugar se transformó en un mito vivo del barrio.

Mansión Maguirre. (intriper.com)..jpg

  • MANSIÓN MAGUIRRE

Es una de las pocas construcciones que sobrevivieron al corredor de Avenida Alvear, en Capital Federal, una de las zonas elegidas por la clase alta argentina hacia fines del Siglo XIX, donde varias viviendas de época fueron demolidas en 1930.

El diseño fue encargado por Alejandro Hume en 1890y orquestado por el arquitecto Carlos Ryder. El palacio, construido con piedras, ladrillos y tejas importados de Escocia y sus interiores están revestidos con palo santo.

La arquitectura es propia de un estilo victoriano tardío con una impronta gótica, fachadas con aire renacentista, ornamentaciones de origen románico, todo realizado con materiales, texturas y tonos diversos.

En 1913 Carlos Thays realizó el diseño de los jardines privados, que ocupan los fondos del terreno hacia la calle Posadas. En la década de 1920, el entonces llamado Palacio Hume fue vendido a los hermanos Alberto, María Faustina y María Candelaria Duhau, motivo por el cual suele ser conocido también como Palacio Duhau, que está al lado y funciona como hotel y restaurante.

Allí vivió Susana Duhau, casada con John Walter Maguire, y en la actualidad es la única residencia aristocrática que quedó en la Avenida Alvear y no ha sido transformada en hotel o museo.

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