Según los laboratorios del sueño, no se duerme igual en todos los países del mundo. Hace 60 años, dormir ocho horas era la norma. Ahora menos de siete es lo más común. Y esta deuda de sueño acumulada es síntoma de un gran problema. Ningún país del mundo logra llegar a las 8 horas de sueño de manera regular. Esto es alarmante por muchos motivos.
Las horas de sueño, la alimentación y la actividad física son variables que se miden en todo el mundo porque hacen a la calidad de vida y aportan datos a la hora de calcular el grado de longevidad de la población.
¿De qué depende las horas de sueño de una población determinada? En gran parte de la luz solar y, en consecuencia, del clima y la temperatura.
Pero también está en relación con el tipo de trabajo preponderante (servicios, industria, agro) y con el poder adquisitivo, y no es independiente de las calorías que se consumen.
Una vez cruzadas estas y otras variables, como las genéticas y culturales, por ejemplo, se puede entender por qué razón en algunas regiones se duerme más que en otras.
Es interesante saber que todo se mide y registra, que los datos hablan y que se pueden organizar para evaluar, comparar y hasta para diseñar políticas públicas de productividad y economía. Ejemplo de esto son los adelantos y retrasos de horario en algunos países para ahorrar energía y aumentar la productividad. El mapa del sueño mundial es el resultado de estas estadísticas.
Hoy en día nos enfrentamos a una crisis del sueño, con millones de personas faltas de descanso debido al estrés, el tiempo de pantalla y la irregularidad de sus rutinas. Muchos países, conscientes del efecto que dormir tiene en nuestro bienestar, han empezado a implementar normas culturales, políticas de salud y hábitos de estilo de vida para promover un mejor descanso.
Este es el mapa del sueño mundial. (computerhoy.com).
Este es el mapa del sueño mundial. (computerhoy.com).
PAÍSES QUE DUERMEN MENOS QUE OTROS
Japón es el país que menos duerme en el mundo, así lo afirma el sitio Infosalus y muchos otros.
Los japoneses duermen un promedio de 6.14 horas diarias y los coreanos del sur 6.25. Los asiáticos en general no alcanzan las 7 horas (el mínimo aconsejado por la medicina), dato que solo alcanza China. Una carencia que muchos especialistas atribuyen a las ciudades superpobladas y ruidosas de esos países asiáticos.
El sitio Computer Hoy hace referencia a las escenas cinematográficas de las cabeceadas que los japoneses echan en el transporte público y que ellos denominan “inemuri” (dormir en público), una especie de siesta en posición sentado con brazos cruzados, dormitando pero atentos de no pasarse de su estación.
Los japoneses le pusieron nombre, pero la actitud la vemos en trabajadores de todo el mundo que regresan a su casa después de una larga jornada laboral.
La cifra japonesa cobra elocuencia cuando la comparamos con las más de 7 horas que duermen los europeos, excepto Turquía. Finlandia, Holanda, Reino Unido e Irlanda que superan las 7 horas y media. Para completar el mapa europeo: España duerme 7.13 horas de media por día ; Italia 7.09 y Francia 7.29.
Cruzando el Atlántico, se ha registrado que Estados Unidos duerme 7.19 horas promedio por día, aunque tanto en Hawaii (pleno oeste, en el océano Pacífico) como en la franja Este de Estados Unidos, se duerme menos que el promedio país.
El subte, lugar de siestas en las grandes ciudades. (Freepik).
El subte, lugar de siestas en las grandes ciudades. (Freepik).
PREOCUPANTE BRECHA ENTRE LAS HORAS DORMIDAS Y LA CALIDAD DEL DESCANSO EN ARGENTINA
En Argentina, según la última Encuesta Nacional de Uso del Tiempo publicada por el Indec, los argentinos duermen un promedio de 8,27 horas por día. Esto que es más de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 7 a 8 horas para adultos.
Sin embargo, según una encuesta realizada por la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, más del 50% de los argentinos no duermen adecuadamente. Este dato coincide con un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), realizado durante 2023, que arrojó que el 45% de los participantes de la encuesta (en total fueron relevados 3141 casos) señalaron que presentan algún tipo de problema para dormir. Entre quienes reportaron trastornos del sueño, el 28,9% dijo tener dificultades para iniciarlo, el 29,6%, para mantenerlo y el 30% aseguró que se despierta antes de lo que quisiera. En el 48% de los casos citaron las preocupaciones y los pensamientos nocturnos como causantes.
Con respecto a las variables demográficas, se observan diferencias significativas: las mujeres presentan mayores niveles de dificultad para dormir, al igual que las personas de más de 60 años y quienes se autodefinen de clase baja.