No todos los días un actor se cruza con su propia estatua. Y mucho menos cuando esa versión inmóvil representa a uno de los personajes más incómodos y fascinantes de la televisión reciente. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Guillermo Francella apareció en Barrancas de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires (CABA), para posar, entre risas y sorpresa, junto a la escultura de Eliseo Basurto, el protagonista de El Encargado.
Guillermo Francella se encontró con su doble: la insólita estatua que apareció en Belgrano
Una estatua dorada de Eliseo apareció en Barrancas de Belgrano y Guillermo Francella no dudó en posar junto a su doble. Detalles.
La estatua, de tamaño real y acabado dorado, lo muestra en su versión más reconocible: uniforme de encargado, herramientas de limpieza y esa expresión ambigua que oscila entre la cordialidad y la manipulación. Pero el detalle que más comentarios generó no fue su realismo, sino la placa en la base: un nombre completo y una fecha que sugiere un final todavía no contado.
Lejos de ser un homenaje tradicional, la instalación funcionó como una jugada promocional por la nueva temporada de la serie. Durante unos días, vecinos y curiosos se acercaron a sacarse fotos, generando un fenómeno espontáneo en redes y convirtiendo el espacio verde en una especie de set abierto.
El contraste también aportó lo suyo: una figura ficticia, moralmente cuestionable, presentada como prócer en un parque histórico. La ironía no pasó desapercibida y refuerza el tono de la serie, donde lo cotidiano siempre esconde algo más oscuro.
Efímera pero efectiva, la estatua logró lo que buscaba: instalar conversación. Y, de paso, regalar una postal difícil de olvidar—la de un actor mirándose a sí mismo, convertido en monumento.