La misión Artemis II marca el inicio de una nueva era en la exploración espacial al llevar seres humanos más allá de la órbita terrestre baja por primera vez desde 1972. La tripulación tendrá la oportunidad histórica de observar directamente áreas del “lado oscuro de la Luna” que nunca han sido vistas por el ojo humano.
El cara oculta de la Luna: el misterio que Artemis II reveló
Durante siglos fue un misterio la mitad de la Luna que nadie podía ver. Hoy, la misión Artemis II rompió ese límite y llevo humanos a ver su cara oculta. Fotos.
Detrás de la cara visible de la Luna —la de color plateado y repleta de cráteres que vemos en nuestro cielo— se esconde el llamado “lado oscuro” que, en realidad, habría que llamarla "lado oculta de la Luna". No es exactamente “el lado oscuro” porque no está siempre a oscuras: también recibe luz solar.
Es una zona poco conocida a la que solo habían llegado algunos dispositivos científicos y que acaba de ser visitada por humanos en el marco de la misión Artemis II. Es la primera vez que esto ocurre en la historia.
¿Por qué siempre vemos el “lado oscuro de la Luna”? Lo que ocurre es que, por un fenómeno llamado acoplamiento de marea, ese hemisferio nunca apunta hacia la Tierra, por lo que los seres humanos jamás lo vemos directamente desde nuestro hogar en el cosmos, por más preciso que sea el ojo humano o el telescopio que usemos.
Sin embargo, los tripulantes de la misión de Artemis II tuvieron un privilegio único: ver la cara "oscura" o, mejor dicho, "oculta" de nuestro satélite natural. Ellos llevaron consigo cámaras profesionales: cuatro unidades de GoPro Hero 11 y dos Nikon D5, además de cuatro iPhone 17 Pro Max. Estos dispositivos permiten inmortalizar las históricas hazañas en alta resolución.
Para los cuatro astronautas, orbitar toda la Luna y cruzar al otro sector en la cápsula Orion fue uno de los momentos más históricos y simbólicos de toda la misión. Allí, frente a ese paisaje silencioso y desconocido, el “lado oscuro” dejará de ser un misterio lejano para convertirse en una experiencia humana directa.
¿CÓMO ES LA CARA OCULTA DE LA LUNA? LA NASA REVELÓ LAS PRIMERAS FOTOS.
Según las descripciones de los tripulantes de Orion, y en línea con las observaciones previamente realizadas por satélites y dispositivos no tripulados, sabemos que la "cara oculta de la Luna" es un terreno rugoso colmado de cráteres, carente de las grandes planicies formadas con lava del lado visible.
Los astronautas agregaron que en las regiones altas identificaron tonos marrones y verdes, además de una zona con una formación parecida a un “pastel”.
“Anoche tuvimos nuestra primera vista de la cara oculto de la Luna y fue absolutamente espectacular. Hay algo en tus sentidos que te dice que no es la Luna que estoy acostumbrada a ver”, reveló la astronauta Christina Koch en diálogo con NBC.
“Efectivamente, sacamos nuestra información de navegación lunar y la comparamos, y dijimos: ese es el lado oscuro”, agregó.
Luego de la histórica visita al lado oscuro de nuestro satélite, Victor Glover, uno de los integrantes de la misión, describió a esa región como “un muro totalmente negro”. El piloto añadió: “Es muy interesante para ver”.
“Hay mucha oscuridad en la cabina, ahora mismo”, comentaron los astronautas, los primeros humanos en ver en forma directa esa región lunar.
Entre los objetivos visuales más impresionantes del sobrevuelo destaca la cuenca Oriental considerada una de las estructuras más espectaculares del Sistema Solar. Se trata de la cicatriz dejada por el choque de un asteroide de unos 100 kilómetros de diámetro hace aproximadamente 3.800 millones de años.
Los cuatro astronautas también pudieron observar la cuenca Aitken del Polo Sur, una de las mayores depresiones conocidas en la Luna, donde se encuentra el cráter Shackleton. Esta región es clave para el futuro de la exploración no solo lunar, sino también del resto del Sistema Solar, especialmente para el futuro salto humano a Marte, que la NASA prevé llevar a cabo a lo largo de la década de 2030. En esta región se han detectado depósitos de hielo en zonas de sombra permanente.
Otros puntos de interés en el hemisferio oculto del satélite incluyen el cráter Tsiolkovsky, con su distintivo fondo de basalto oscuro, y el Mare Moscoviense, otro de los escasos mares presentes en la cara no visible del satélite, que apenas representan el 1% de su superficie. La explicación principal está en el grosor de su corteza. En el lado oculto, esta capa es considerablemente mayor —en algunas regiones casi el doble— que en la cara visible. Un espesor que ha impedido que el magma del interior ascendiera con facilidad tras los impactos de grandes meteoritos, evitando que se rellenaran las cuencas y se formaran las extensas llanuras de basalto conocidas como mares.