Los alfajores en Argentina son mucho más que un producto comercial: son una marca cultural. Pese a que han sido un consumo clásico para varias generaciones, en los últimos años parecen estar atravesando un boom. Aparecen marcas nuevas con una frecuencia inusual, entre las que conviven lanzamientos virales patrocinados por artistas, con productos clásicos renovados, como las nuevas versiones de Havanna o Fantoche. ¿Qué hay detrás de este nuevo auge y cómo funciona el mercado de esta golosina argentina?
El mercado de los alfajores en Argentina no solo es el más grande de la región, sino que muestra una expansión sostenida a pesar del contexto económico de fuerte retracción del consumo masivo.
Se estima que se venden 12 millones de alfajores por día en todo el país y que la cifra total de unidades comercializadas ronda los 4.380 millones de alfajores al año, dando como resultado un consumo per cápita de 100 unidades anuales.
Cabe destacar que este número contempla principalmente el canal industrial, quedando fuera una parte importante de la producción artesanal y de panaderías.
Al sumar estos datos, se concluye que un argentino promedio consume casi 101 alfajores al año y que 50% de la demanda se concentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Semejante nivel de consumo hace que la competencia en este negocio sea también cada vez más considerable y con tasas de crecimiento exponenciales.
Del lado de la oferta, la situación es igual de dinámica. De acuerdo con sitios especializados en información para kiosqueros, en lo que va de 2026 se han lanzado más de 40 nuevas marcas al mercado. Hay tantas variantes como paladares: con doble relleno, doble cobertura, simples, triples, frutales y hasta salados.
La facturación de la categoría aumentó 5,4% en el último año, pero el dato queda por debajo de una inflación del 21% para el período. Es decir, el negocio no creció en términos reales. Según Scentia, el segmento de precios medios es el que gana participación, mientras que caen tanto los alfajores económicos como los premium.
"El crecimiento que hay es de variedad. Hay una variedad grande de alfajores. Ese es el crecimiento, pero no hay un crecimiento en ventas", explicaErnesto Acuña, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
En la actualidad, la pelea por el liderazgo se divide principalmente en tres segmentos de precio, con una irrupción muy fuerte de marcas "emergentes" que han roto la hegemonía de los clásicos.
En el Top 5 en volumen de ventas se encuentran Rasta, Guaymallén, Fantoche, Jorgito y Havanna. Además, se destaca una icónica marca del sur de la provincia de Buenos Aires como es el Capitán del Espacio, que mantiene su status de culto y liderazgo regional.
El aumento en la demanda es multicausal. En marzo, a raíz de un informe publicado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, surgieron versiones que sostenían que el alfajor había comenzado a ser almuerzo para trabajadores que debían ajustar sus dietas durante el horario laboral debido a la pérdida de poder adquisitivo.
Sin embargo, empresarios del rubro y comerciantes también hacen énfasis en el impacto de los influencers que muestran productos en las redes y en el coleccionismo de envoltorios como factores que alimentan la tendencia.
Este año se han lanzado más de 40 nuevas marcas al mercado. (La Capital).
ÉXITOS VIRALES, RELLENOS POLÉMICO Y EL FAMOSO PESCADO RAUL
Una gran parte del auge de los alfajores pasa por las tendencias en redes sociales. Uno de los casos más exitosos del último tiempo ha sido el de Giga. La marca fue creada por la colaboración de Iván “Spreen” Buhajeruk, uno de los streamers argentinos más importantes, y el empresario Nicolás Esmede, fundador de la productora 1.8 y descendiente de una familia ligada a las golosinas y a la distribución de productos. Según explicó la dupla en una entrevista reciente, esperan alcanzar una producción de 1 millón de unidades y una facturación de U$S 2,5 millones en su primer año de ejercicio.
Otro caso es el de la marca Maixanas, un fabricante emplazado en Morón que apostó por una estrategia de impacto marketinero. En lugar de limitarse a una etiqueta única, la empresa lanzó múltiples líneas con envoltorios llamativos y referencias a la cultura popular. Uno de los productos más celebrados fue el Alfajor Matilda, inspirado en la famosa escena de la torta de chocolate. También son los autores del Alfajor Blue Label (referencia a la famosa frase del ex entrenador de la Selección Argentina, Alfio Basile) y el Alfachurro(una versión del clásico, pero con sabor a churro relleno).
Los artistas no quieren quedarse afuera del fenómeno y también han lanzado sus productos. Los hermanos Weinbaum, creadores del mítico programa de televisión argentino MDQ Para Todo El Mundo, colocaron en los kioscos un alfajor que lleva el mismo nombre que su exitoso ciclo televisivo. Su planta de producción está en Mar del Plata y la receta busca recuperar el ADN local. Con una primera tanda agotada en minutos, ya figuran entre las listas de distribución para kioscos y almacenes con sus variantes de simples bañados en chocolate negro o blanco.
En este rubro aparece, finalmente, Joaquín Levinton, cantante de Turf. Bajo el nombre Pescado Raúl, el artista lanzó una golosina que rememora aquella broma que realizó durante su paso por el reality de cocina MasterChef. Más allá del chiste, el producto de Levinton va en serio. Para su fabricación se asoció con un gigante de la industria: Fantoche, ubicado en Villa Lugano. La fábrica procesa diariamente unos 1,5 millones de alfajores. Este poder de elaboración se combina con la influencia del propio rockero, quien se encargó de promocionarlo. Actualmente, el alfajor es uno de los más virales del mercado y la demanda supera las 70.000 cajas mensuales. Para tomar dimensión del éxito, Fantoche comercializa alrededor de un millón de cajas de sus clásicos triples por mes.
¿LO SABÍAS?
ESTE AÑO: ¡LOS ALFAJORES SON UN BOOM!