El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha para honrar a la bebida que despierta a millones de personas en el mundo.
Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, bebida milenaria y trascendente de fronteras. ¿Cuál es la historia de esta efeméride? Detalles.
El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha para honrar a la bebida que despierta a millones de personas en el mundo.
Desde el aroma de la primera taza matutina hasta la charla con amigos alrededor de una mesa, el café se ha convertido en parte de la vida cotidiana, y no solo por su sabor. La historia del café es rica y llena de anécdotas fascinantes, y esta celebración es una oportunidad para reflexionar sobre la bebida que nos da energía, inspiración y momentos de disfrute.
El café es una de las bebidas más populares del mundo, y su producción y comercio generan miles de millones de dólares anualmente. Según la OIC, se estima que la producción mundial del café es de alrededor de 170 millones de sacos de 60 kilos cada uno, lo que representa un valor de mercado de más de 200 mil millones de dólares.
El café es un motor de desarrollo económico para muchos países, especialmente en América Latina, África y Asia, donde miles de familias dependen de su cultivo para su sustento.
La Organización Internacional del Café (OIC) fue la promotora de esta jornada, que se celebra oficialmente desde el 1 de octubre de 2015. La elección de la fecha no fue casual: coincidió con la inauguración de la Exposición Mundial del Café en Milán (Italia), donde delegaciones de países productores y consumidores coincidieron en la necesidad de otorgar un reconocimiento global al sector.
Antes de esa formalización, cada nación rendía homenaje al café en días distintos. Japón lo celebraba desde 1983, Estados Unidos lo hacía en septiembre, y países de América Latina también tenían sus propias efemérides. La unificación buscó darle una voz común a los productores, que históricamente enfrentaron problemas de precios inestables y falta de visibilidad.
EL BARISMO Y EL “LATTE ART”: CIENCIA EN ACCIÓN
El café ya no es considerado solo un alimento, se transformó hasta convertirse en un arte y una disciplina que implica destrezas químicas y manuales
Actualmente, el café es visto como un arte multisensorial porque captura el gusto, el olfato y la vista. Esta consideración abarca desde la expresión visual en la taza y la habilidad artesanal hasta su impacto como moda en las redes sociales.
El latte art o arte del café con leche es el resultado que se obtiene cuando un barista crea diseños en la superficie de bebidas como espressos, capuchinos o lattes. Por esta razón es considerado un arte multisensorial, incluyendo la vista. Para lograr estos diseños se pueden utilizar dos métodos:
Para que esta técnica se realice de manera correcta es necesario tener en cuenta ciertos aspectos que van más allá de los estéticos, los químicos.
Esta habilidad requiere un buen tostado, la correcta extracción del espresso y la texturización de la leche. El tostado de los granos tiene un rol importante, en esta especialidad se busca respetar el origen del café y realzar los atributos naturales del mismo. Los tostados ligeros y medios son ideales, permiten la percepción de frutas, flores y especias.
A diferencia del tostado, el torrado implica el agregado de azúcar mientras se tuesta. El azúcar se carameliza y se carboniza cubriendo el grano, lo cual se utiliza para tapar los defectos del grano o para preservar el café. El azúcar funciona como conservante y el tostado oscuro disimula sabores indeseables. Como resultado, obtenemos un sabor intenso y amargo, dejando de lado las notas naturales de la semilla.
CURIOSIDADES SOBRE EL CAFÉ
