Argentina volvió a ubicarse en la cima de América Latina en el EF English Proficiency Index 2025, el relevamiento global elaborado por EF Education First que mide el nivel de inglés en más de 120 países. Con un puntaje de 575 y nivel “alto”, el país no solo lidera la región, sino que se posiciona en el puesto 26 a nivel mundial, su mejor marca histórica.
Argentina número uno en inglés en América Latina y marca distancia en el ranking global
Mientras el resto de América Latina se mantiene en niveles medios o bajos de inglés, Argentina logra acercarse más a Europa que a su propio mapa.
El dato no es menor: Argentina es el único país latinoamericano que logra consolidarse en la categoría alta (equivalente a un B2), mientras que el resto de la región se reparte entre niveles medios y bajos. Uruguay aparece como el perseguidor más cercano, seguido por Chile y Costa Rica, aunque todos con cierta distancia.
Más atrás, el panorama cambia. Brasil y México, dos de las economías más grandes de la región, muestran niveles más bajos y desiguales, atravesados por brechas educativas y menor acceso al aprendizaje del idioma. Perú y Colombia, en tanto, continúan rezagados en el ranking.
El informe también deja algunas curiosidades. Una de las más llamativas es la brecha generacional: en Argentina, los adultos que ya están insertos en el mercado laboral muestran mejor dominio del inglés que los jóvenes. Esto contradice la tendencia global y sugiere que el uso profesional del idioma —especialmente en sectores como tecnología, servicios y trabajo remoto— está empujando el aprendizaje más allá del aula.
Otro punto fuerte es el desempeño urbano. Buenos Aires se destaca entre las ciudades con mejor nivel de inglés del mundo, reflejando el peso de la educación privada, la oferta cultural y la exposición constante a contenidos en otros idiomas.
¿Por qué Argentina lidera? El estudio señala una combinación de factores: enseñanza relativamente temprana, tradición educativa, fuerte presencia de institutos de idiomas y una creciente necesidad del inglés como herramienta laboral. A eso se suma una alta exposición a contenidos en versión original, desde series hasta redes sociales.
Sin embargo, el liderazgo regional no implica un techo alcanzado. A nivel global, los países con mejor desempeño —principalmente en Europa y Asia— siguen varios escalones arriba. La diferencia no solo es lingüística, sino también estructural: inversión educativa, políticas públicas sostenidas y contextos económicos más estables.
A nivel global, los Países Bajos retienen la primera posición, escoltados por Croacia y Austria, mientras que Alemania ascendió al cuarto puesto por una mejora significativa y Noruega completó el Top 5.
Así, Argentina juega en dos ligas al mismo tiempo: domina América Latina, pero todavía corre desde atrás en la carrera global. El desafío, según el propio informe, no es solo mantener la ventaja regional, sino cerrar esa brecha con el mundo.