La actual ola de calor que atraviesa la provincia de Buenos Aires y gran parte de la Argentina se explica por un fenómeno meteorológico conocido como muro atmosférico, o bloqueo atmosférico. Se trata de un sistema de alta presión (anticiclón estacionario) que se mantiene casi inmóvil sobre el territorio.
Especialistas en meteorología explican que este bloqueo actúa como una barrera que impide la entrada de aire frío desde el sur (por ejemplo, desde la Patagonia) y mantiene una circulación persistente de viento del norte, que trae aire cálido desde latitudes más bajas.
Este fenómeno provoca altas temperaturas durante todo el día y la noche, ya que los cielos despejados permiten que la radiación solar caliente directamente el suelo y la atmósfera superficial. Además, el aire descendente de capas altas se comprime y se calienta, intensificando el efecto del calor.
El resultado son días de calor intenso y noches tropicales, donde las temperaturas mínimas apenas descienden, dificultando el alivio nocturno. Las autoridades meteorológicas mantienen alertas por temperaturas extremas y recomiendan medidas de precaución, especialmente para los grupos más vulnerables.
Especialistas advierten que este tipo de bloqueos pueden mantenerse varios días, prolongando la ola de calor y aumentando la sensación térmica, un fenómeno que se repite con mayor frecuencia en un contexto de cambio climático.