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MUNDIAL 2026

A 40 años de la tarde en que Maradona tocó el cielo y se volvió eterno

Con la “Mano de Dios” y el llamado “Gol del Siglo”, en el partido entre Argentina-Inglaterra en México 86, Diego Maradona se convirtió en mito. Detalles.

22 de junio de 2026 - 10:54

Este lunes 22 de junio cuando la selección nacional esté jugando su segundo partido de la Copa del Mundo frente a Austria, se cumplirán 40 años del partido Argentina 2 – Inglaterra 1 por los cuartos de final del Mundial de México en 1986, con los dos goles de Diego Maradona, el de la mano y el mejor de la historia.

Hay partidos que se recuerdan por el resultado y otros que sobreviven al paso del tiempo porque cambian la historia. Argentina-Inglaterra en México '86 pertenece a esta última categoría. No fue simplemente un encuentro de una Copa del Mundo; fue una batalla deportiva cargada de significado, disputada apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas.

Aquella tarde el fútbol dejó de ser apenas un juego.

Bajo el sol del Estadio Azteca, más de cien mil personas fueron testigos de algo que ocurre muy pocas veces en la historia: el instante exacto en que un hombre común se convierte en mito.

Diego Armando Maradona llegó a ese partido cargando mucho más que una camiseta celeste y blanca. Llevaba las ilusiones de un país golpeado, el orgullo de una nación que buscaba una alegría capaz de sanar heridas y la responsabilidad de liderar a un equipo que soñaba con la gloria. Del otro lado estaba Inglaterra, un rival que despertaba emociones profundas en cada argentino.

Entonces, apareció Diego.

A los 51 minutos desafió las reglas y a la historia con un gol que el mundo recordaría como "La Mano de Dios". Fue una acción discutida, polémica, imposible de separar del personaje que habitaba dentro de Maradona: rebelde, audaz y dispuesto a desafiar cualquier límite.

Pero lo que ocurrió después fue mucho más grande que cualquier controversia.

Cuatro minutos más tarde tomó la pelota en su propio campo y comenzó una carrera hacia la eternidad. Esquivó rivales como si el tiempo se hubiera detenido. Corrió con la determinación de quien sabe que está escribiendo una página irrepetible. Dejó atrás camisetas inglesas, superó al arquero y empujó la pelota al arco.

En ese instante el estadio explotó.

El mundo entero quedó paralizado.

Había nacido el Gol del Siglo.

No fue solamente una jugada brillante. Fue la expresión máxima del talento humano. La demostración de que el coraje, la imaginación y la confianza pueden convertir lo imposible en realidad. Durante unos segundos, Maradona hizo creer a millones de personas que los sueños no tienen límites.

Argentina ganó aquel partido y semanas después conquistó la Copa del Mundo. Sin embargo, el verdadero triunfo ocurrió mucho antes de levantar el trofeo. Sucedió en esos diez segundos eternos en los que Diego recorrió el campo dejando atrás rivales y dudas, demostrando que la grandeza pertenece a quienes se animan a ir más allá de lo que parece posible.

Por eso, cada 22 de junio, el recuerdo vuelve intacto. Porque aquel día no nació solamente una victoria deportiva. Nació una leyenda.

Y las leyendas nunca mueren.

Siguen corriendo con la pelota al pie en la memoria de los pueblos, inspirando a quienes luchan contra las adversidades y recordándonos que, incluso en los momentos más difíciles, siempre existe la posibilidad de hacer algo extraordinario.

Aquella tarde en México, Diego Maradona no solo derrotó a Inglaterra.

Derrotó al miedo.

Derrotó a los límites.

Y se convirtió para siempre en eterno.

¿LO SABÍAS?

MARADONA: ¡ORGULLO Y MITO ARGENTINO!

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