A 10 días del asesinato del ingeniero jubilado Roberto Wolfenson (71) en el country La Delfina de Pilar, las líneas de investigación siguen sumándose así como las personas sospechosas, entre las que se encuentran también allegados a la víctima.
La hija de la pareja de Roberto Wolfenson lo declaró ante el fiscal del caso varios días después del homicidio. Accedió a través de una computadora que halló en la casa.
A 10 días del asesinato del ingeniero jubilado Roberto Wolfenson (71) en el country La Delfina de Pilar, las líneas de investigación siguen sumándose así como las personas sospechosas, entre las que se encuentran también allegados a la víctima.
En este sentido, en las últimas horas trascendió que el pasado 27 de febrero, cinco días después del crimen, fue citada a declarar como testigo la hijastra del fallecido luego de que una serie de movimientos llamaran la atención de los investigadores.
Se trata de la hija de Graciela Orlandi, la pareja de Wolfenson desde hace 18 años, y quien aseguró haber mantenido una buena relación con su padrastro. La mujer, identificada con las siglas B.T., durante su declaración reconoció haber realizado movimientos con las computadoras de su padrastro, lo que llamó la investigación de los investigadores.
Según trascendió, B.T. explicó que el domingo, tres días después del hecho y cuando ya se conocía que se trataba de un homicidio, encontró una clave anotada con la que accedió a la notebook de trabajo del fallecido. En ella pudo observar el whatsapp abierto del teléfono del hombre y en ese momento, la hijastra decidió filmar aquello que iba viendo en la computadora, es decir, sus chats.
Sin embargo, lo que llamó la atención de la fiscalía es que la mujer no dio aviso inmediato de esa acción ni avisó que tenía la computadora en su poder, que finalmente entregó a la policía, al igual que el video de la filmación de la pantalla.
El aparato será peritado en las próximas horas, al igual que el resto de los dispositivos hallados de la vivienda, un pelo largo que se encontró sobre la ropa de Wolfenson y el material extraído de sus uñas.
Por otra parte, otro dato vincula a la hijastra del fallecido dentro del expediente dado que entre las huellas dactilares halladas en la vivienda solo dos pudieron ser identificadas y una de ellas -encontrada en un espejo del interior de uno de los placares de la casa- pertenece a la mujer. Sin embargo, teniendo en cuenta la frecuencia con la que visitaba la casa que habitaban su madre y su padrastro, la presencia de la huella podría ser esperable.
Por otro lado, ante las preguntas del fiscal Germán Camafreitas, la mujer declaró que su relación con Wolfeson era buena. Aseguró que era alguien en quién confiaba y que su última comunicación con él fue el 17 de febrero, cuando le escribió porque se le había roto el auto.
Asimismo, al ser consultada sobre la posibilidad de que el ingeniero tuviera un enemigo, la hijastra reveló que el hombre se llevaba muy bien con todo el mundo y solo remitió a una discusión que tuvo hace varios meses con una persona de nombre Javier por un trabajo de pintura que realizó en una habitación y nunca concluyó.
Por otra parte, está previsto que se realicen otras medidas de prueba como la toma de declaraciones de los empleados de seguridad que prestaron servicio durante esos días en el country.
