Vecinos del barrio El Jagüel vieron alterada su vida cotidiana el pasado viernes con el cierre de la calle que hasta hace días funcionaba como principal acceso a la urbanización.
Fue construida por los vecinos hace 8 años en un baldío. Los supuestos dueños se presentaron y decidieron tomar posesión del terreno. Piden que la municipalidad reacondicione el acceso original, que ahora está en estado de abandono.
Vecinos del barrio El Jagüel vieron alterada su vida cotidiana el pasado viernes con el cierre de la calle que hasta hace días funcionaba como principal acceso a la urbanización.
Se trata de un camino que fue abierto por los vecinos hace ocho años en un terreno baldío, debido a que el acceso original no contaba con el mantenimiento necesario que permita soportar el tráfico tanto del mencionado barrio -que cuenta con 208 unidades funcionales, así como de los barrios San Carlos y Centro de la Obra Social del Personal de la Publicidad, con 30 y 40 casas respectivamente.
El pasado viernes, sin embargo, supuestos propietarios del predio se presentaron sin previo aviso para desmalezarlo y dejar sin efecto la calle hasta entonces utilizada.
"Es un camino que comunica con la colectora, que tiene salida directa a la autopista, fue una calle construida por los vecinos porque la calle original no tiene mantenimiento", explicó Gustavo Zilber, Integrante del Consejo de Propietarios de El Jagüel, en diálogo con El Diario, todavía sorprendido por lo ocurrido el pasado viernes cuando "vinieron con una topadora y tiraron la vegetación sobre la calle". "Decían que eran los propietarios pero no nos dejaron sacar fotos a los planos", explicó el frentista.
Frente a esta situación, los vecinos presentaron un petitorio con firmas ante la municipalidad de Pilar a fin de que la comuna mejore y ensanche la calle original que hoy no cuenta con las condiciones para soportar un flujo importante de tránsito.
"La calle es angosta, no entran dos autos y mucho menos un camión de bomberos o una ambulancia. Los camiones de servicios tienen que hacer 300 o 400 metros en marcha atrás para poder salir porque no pueden doblar", explicó Zilber, al tiempo que enumeró las complicaciones durante los días de lluvia dado que se trata de un camino de tierra, así como la falta de iluminación del sendero.
En cuanto a los supuestos propietarios afirmó que desde la municipalidad "no nos supieron decir si son realmente los dueños o no y quedaron en averiguarlo".