La aparición de un elefante marino hembra en el Paraná de las Palmas, en una zona de islas del lado de Escobar, causó sorpresa en la tarde de ayer. La excepcional situación movilizó un operativo de búsqueda del que participaron guardavidas, Prefectura Naval y especialistas de la Fundación Temaikèn.
Tal como informa El Día de Escobar, el avistaje ocurrió alrededor de las 17.30, cuando un vecino que reside en la zona de islas alertó a los guardavidas sobre la presencia del animal, a la altura del kilómetro 74,300 de la vía navegable. Dadas las dimensiones del mamífero, de inmediato se dio aviso a Prefectura Naval Argentina y a la Fundación Temaikèn a fin de coordinar el rescate del animal.
Sin embargo, la llegada de la noche y las condiciones del terreno dificultaron el acceso hasta el lugar y ya en horas de la noche, el elefante marino volvió a ingresar al agua, por lo que los rescatistas perdieron su rastro.
Está previsto que la búsqueda continúe en la zona, a la espera de que el animal vuelva a salir en un punto que permita ser visualizado. E
Casos similares
El pasado 31 de agosto, en la zona del Paraná de las Palmas, Escobar, un lobo marino juvenil apareció sobre unas piedras del arroyo Correntino.
El hallazgo ocurrió cuando un grupo de kayakistas de Kayak Escobar detectó la presencia del animal y dio aviso a los guardavidas del río Paraná. Los rescatistas acudieron al lugar junto a personal de Prefectura y permanecieron custodiando al ejemplar mientras aguardaban la llegada de los especialistas.
Sin embargo, cuando el equipo de la Fundación Temaikèn arribó al sector con los elementos necesarios para concretar el rescate, el lobo marino volvió a ingresar al agua, lo que obligó a desplegar una intensa búsqueda por distintos sectores del río, al tiempo que los rescatistas alertaban a las embarcaciones que navegaban por la zona sobre la presencia del mamífero.
Una vez que lograron contenerlo, los especialistas trasladaron al ejemplar a la Fundación Temaikèn para realizarle estudios y comenzar su rehabilitación. Según indicó el medio antes mencionado, el lobo marino no presentaba lesiones visibles, aunque sí mostraba signos de deshidratación.
El pasado 20 de mayo, un lobo marino apareció a la altura del kilómetro 65 de la vía navegable, también en el Paraná de las Palmas. En aquel momento fue un vecino quien detectó al animal y de inmediato dio aviso a los guardavidas del Paraná. La Prefectura Naval activó el protocolo de rescate junto a personal especializado de la Dirección de Fauna y de la Fundación Temaikèn.
No obstante, cuando el operativo arribó al lugar, el lobo marino ya había fallecido sobre la costa. Según testigos, el animal llevaba varios días deambulando por distintos sectores del Delta y presentaba un visible estado de debilitamiento.