El pilarense Pablo Bobadilla, especialista en procesos agroecológicos, participó junto a 200 estudiantes de la plantación de 3.600 árboles en el proyecto productivo y educativo que lo el cantante y compositor Abel Pintos.
Presencia pilarense en las tierras de Abel Pintos
Pablo Bobadilla asesora el emprendimiento educativo y productivo el cantautor. Junto a 200 estudiantes, plantaron 3.600 nogales de nuez pecán.
La unidad productiva está en Mercedes. Se trata del campo escuela La Matera, fundado por el propio músico, que encara ahora un ambicioso plan: dirigido por el ingeniero agrónomo Fernando Lapolla, implica la plantación de 12 mil árboles de nuez pecan e incluye un vivero y un aula para talleres en una extensión de 100 hectáreas.
En su cuenta de Instagram @ buencorazon_alimentos, Bobadilla explicó que su colaboración con Pintos pasa por el “asesoramiento desde un enfoque agroecologico”.
“Agradezco a Abel, @plandivinogroup y al ingeniero Fernando Lapolla por crear La matera como un campo escuela a favor de la vida y la tierra”, expresó Bobadilla.
“Nucleamos proveedores de bioinsumos de origen 100% orgánico y organizamos actividades en el aula del campo escuela”, explicó. Y contó que “desde junio convocamos empresas y el 21 de septiembre junto a 200 estudiantes plantamos 3.600 nuevos árboles de nuez pecan, completando así los primeros 7.500 de los 12.000 totales que serán plantados”.
Bobadilla agradeció a “las empresas que entienden y tienden a dar, aportamos 300 metros cúbicos de sustrato, bioestimulantes, fertilizantes consorcios de microorganismos y enmiendas orgánicas para contribuir a la salud del suelo”. Varias de esas empresas son Pilar, le contó a El Diario.
Mate
“Junto a la @rutaagroecologica aportamos ejemplares bonaerenses de calabacitas para que se multipliquen y prosperen sumando biodiversidad a la plantación”, agregó.
Bobabdilla explicó que “la calabacita mate (Lagenaria siceraria) es una planta milenaria de la familia de las cucurbitaceas, cultivada desde tiempos prehispanicos en Sudamérica. Sus frutos tienen diversas formas y tamaños y son utilizados como recipientes o para hacer instrumentos musicales. En Argentina, las partes más pequeñas de sus frutos se utilizan para preparar la infusión tradicional de yerba mate”.
Y contó que “además de su valor cultural, esta planta es un símbolo de sostenibilidad, ya que sus frutos secos se transforman en artesanías ecológicas y funcionales. ¡Un pequeño tesoro natural lleno de historia y tradición!”.