Para muchos rubros comerciales, la temporada de verano es sinónimo de alza en las ventas y en cierta medida, un termómetro de lo que puede ocurrir en los meses venideros. No obstante, el pasado diciembre y este mes de enero estuvieron lejos de colmar las expectativas de varios locales de Pilar.
Una recorrida por distintos comercios realizada por El Diario, reflejó que la caída en las ventas durante enero rondó entre el 30 y el 35% respecto del primer mes del año 2023.
En este sentido, desde una heladería del centro de Pilar calificaron a diciembre como "terrible" y advirtieron que se vendieron 2.000 kilos menos de helado respecto de un diciembre habitual. En cuanto a las fiestas, apenas se desarrollaron como un "buen fin de semana" sin grandes estridencias. "Trabajamos para pagar empleados e impuestos", graficaron desde el local que lleva años en el rubro. En lo que se refiere a enero, período habitualmente positivo debido a estrecha vinculación de este producto con las condiciones climáticas, "se vendió un 30% menos que lo habitual".
En la misma línea, un kiosco céntrico aseguró que la venta en líneas generales se redujo un 30% hasta llegar al 50% cuando se trata de mercadería de consumo estacional como helados y gaseosas.
"En enero bajó muchísimo", agregaron desde una cerrajería céntrica, al tiempo que aclararon que el primer mes del año siempre es considerado "temporada alta", teniendo en cuenta que la gente tiende a reforzar la seguridad de su casa antes de irse de vacaciones. Sin embargo, este año las demandas cayeron un 35%.
A esto se le suman los aumentos de las materias primas -un 50% en diciembre y otro 18% en los últimos días- "que son imposibles de trasladar a los clientes".
El universo de alimentos y accesorios para mascotas, por su parte, no parece ser la excepción. De acuerdo con el testimonio de un un comerciante del rubro, "las ventas se redujeron un 30% y llama la atención la poca circulación de gente en Pilar".
Desde el corredor gastronómico de Panamericana tampoco arriban noticias alentadoras. La caída se hizo notar en la gastronomía, tal como informó un empresario del sector que aseguró que en el primer mes del 2024 el consumo se retrajo entre un 30 y un 35%. Un panorama desalentador teniendo en cuenta se trata de un mes históricamente favorable para el rubro, de la mano del turismo que recibe el distrito cada temporada estival. Sobre la misma autopista, pero ya llegando a la localidad de Del Viso, otro local gastronómico señala una realidad similar: "las ventas nos cayeron un 30% por lo menos".
Tras la disparada de los precios de la carne en diciembre, la venta se retrajo en los carnicerías. La leve baja en los precios experimentada en enero no mejoraron demasiado las cosas. "Las ventas nos cayeron un 25%, por lo menos. La gente dejó de hacer la compra para una o dos semanas. Hoy es día a día", señalaron desde una cadena local.
En este escenario, el futuro se alza como una incógnita por lo menos inquietante, teniendo en cuenta que para muchos comerciantes la buena recaudación durante los meses estivales es aquella que les permite hacerse del "colchón" que les otorga cierta tranquilidad el resto del año. A su vez, el impacto que la caída en las ventas puede tener sobre el mercado laboral es otra de las variables que preocupa cada vez con más fuerza.
De acuerdo a las estimaciones de CAME, en diciembre, las ventas en todo el país se desplomaron un 13,7%. La Cámara de Comercio local Scipa, no difundió los datos.