Entrevista

El adiós a las aulas de un docente que hizo de la naturaleza su salón de clases

Luego de más de 40 años se jubiló Fernando D´Auría. Con sus proyectos plantó más de 35.000 árboles en todo Pilar. “Me dediqué a enseñar en valores”, aseguró.

Por Alejandro Lafourcade 26 de septiembre de 2026 - 14:36

Luego de más de cuatro décadas en las aulas, llegó el momento del descanso para Fernando D´Auría, conocido docente de Pilar que, además de su labor en varios colegios de la zona, diseñó y aplicó numerosas acciones en el espacio público.

A punto de cumplir los 63 años, el profesor recientemente jubilado hizo con El Diario un extenso repaso de su carrera y vivencias.

“Son sentimientos encontrados –expresó- porque uno se da vuelta y ve toda la huella marcada, ve todas las caras de sus exalumnos, más las cosas que escriben en Facebook y los agradecimientos y todo lo vivido. Para mí, el aula era mi taller de obras de arte”.

Asimismo, confesó que “con un poquito de trampa, siempre me di cuenta de que había que seducir pedagógicamente al alumno, conquistarlo, para poder -con la confianza que me otorgaran y el compromiso y el respeto, por supuesto, de la simetría de docente alumno- construirle conocimientos válidos para la vida”.

Fernando D´Auría calcula que plantó junto a sus alumnos unos 35.000 árboles en todo Pilar.

Fernando D´Auría calcula que plantó junto a sus alumnos unos 35.000 árboles en todo Pilar.

Trayectoria

Su carrera comenzó allá por 1982, un año después de egresar del Secundario en el Instituto Verbo Divino. La primera experiencia fue como ayudante de 1º categoría en la cátedra de Botánica Morfológica, en la carrera de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

Eso despertó su vocación docente, la que se materializó en varios establecimientos de la zona. En el listado aparecen la Secundaria (ex Media) N°1 de Tortuguitas, la Media N°2 de Presidente Derqui –de la que fue uno de sus fundadores en 1985-, la Técnica N°1 de Pilar, el Instituto Verbo Divino, la Secundaria N°6 de Peruzzotti (“fui el primer profesor que entró a dar clases, junto a Víctor Ejgiel”), la Secundaria N°5 de Villa Rosa, la N°9 de Fátima y el Instituto Atlético Pilar, entre otros.

Además de su labor curricular (en materias como Biología o Educación para la Salud, por ejemplo), fue un entusiasta iniciador de proyectos, creando laboratorios en varias de esas entidades o bien impulsando plantaciones de árboles.

Por eso, con orgullo aseguró que hasta el momento “planté más de 35.000 árboles en escuelas, plazas y predios abiertos de Pilar”. Su amor por la vegetación se reflejó también durante varios años en El Diario Regional, con su columna “Árboles de mi Pilar”, que era publicada los fines de semana.

Sus varias inquietudes lo llevaron también a ser, por ejemplo, catequista en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, presidente del comité radical de Pilar (en 2003) y consejero escolar en el periodo 2017-2021.

En la gestión pública integró trabajó también en el segundo y tercer mandato de Humberto Zúccaro, en la Secretaría de Salud Ambiental, presidida por el doctor Jorge del Río.

“Hice 63 proyectos –rememoró-, incluyendo el Centro de Atención Primario Ambiental Escolar (CAPAE), que tuvo trascendencia provincial y nacional. El proyecto fue comprado por Ecuador e Italia y ganó un premio internacional”. Incluso fue el creador de la Feria de Ciencias a nivel municipal, que lo tuvo al frente durante diez ediciones.

El cariño de los alumnos es una de las mejores cosas que se lleva Fernando D´Auría de su paso por la docencia.

El cariño de los alumnos es una de las mejores cosas que se lleva Fernando D´Auría de su paso por la docencia.

Balance

Sobre el futuro inmediato, comentó que “ya estoy organizando la escritura de libros. Me cuesta sentarme, porque soy muy inquieto, por eso me cuesta también descansar. Estoy recuperando todas las ediciones que saqué los domingos en El Diario”.

Al mismo tiempo “también estoy escribiendo la vida de Mateo (su nieto de 7 años, que en mayo partió a cuidar al resto de la familia desde otro plano), para toda la comunidad de fe que se formó, más de 50.000 personas. Después estoy escribiendo de ciencias, también otro de dichos y refranes, que me encantan, porque antes con un refrán la gente abreviaba todo un comentario”.

Sin descanso, “ayudo mucho a mi pareja, Marcela, que es directora de la Primaria N°6 de Las Margaritas. También produzco árboles gratis en un viverito que yo diseñé en casa y nombré como Marfer. Sigo asesorando a huertas, sigo entregando semillas... Tengo más de 2.000 huertas comunitarias”.

Fernando D´Auría con su pareja, Marcela, directora de la Primaria N°6 de Las Margaritas.

Fernando D´Auría con su pareja, Marcela, directora de la Primaria N°6 de Las Margaritas.

Tras el adiós, Fernando D´Auría afirmó: “Siento la plenitud de haber dado todo lo que tenía. Y, como leí alguna vez, siempre queda algo de perfume en la mano que ofrece una flor… A mí me quedó ese perfume de haber estado con las mejores personas, que fueron mis alumnos. Compartir sala de profesores, de maestros, de docentes, con muchísima gente querida, amigos de años”.

El ahora exdocente aseguró a su vez que “yo disfrutaba mucho. Me habrán visto muy poco enojado, porque siempre con el alumno traté de seducirlo pedagógicamente. Vos decís Química, Física… Entonces, la única forma era conquistarlo por el lado amable”.

Y añadió: “El balance es positivo porque me dediqué a enseñar en valores desde estas materias, aunque sean muy frías, pero la transmisión la hacía a una persona. Por eso siempre enseñé ciencias, que no son tan fáciles de entender, y siempre las enseñé con valores para que no haya altanería ni soberbia ni cosas feas ni valores feos. El aula era un taller, un taller de artística para mí”.

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