Katanes

Katanes: un reparo contra el olvido

Por Redacción Pilar a Diario 17 de febrero de 2022 - 20:06

El entrenamiento era a las 18. Faltaban diez minutos y se podían sentir las pequeñas gotas de lluvia empezando a caer. Habrían unos 15 chicos, adolescentes en su mayoría, esperando al profe. Empezó a caer fuerte el agua cuando él llegó. "Hoy no, chicos. Ya saben que no se puede con lluvia", dijo después de los saludos. Agregó: " y de este lado menos, esta semana tiramos semillas para el pasto ¿se acuerdan? hay que cuidar este lugar".

No parecía molestarles el agua. Siguieron jugando, pateando al arco, bromeando, riendo. Una niña veía desde lejos todo eso con su madre al lado. Luego me explicarían que esa familia vino desde Astolfi, hasta la cancha de Katanes ubicado en el ex predio del tren binacional que conectaba Argentina y Uruguay. Venían desde allí, a pesar de la lluvia, para entrenar en Katanes.

 

A un año de la fundación oficial del club el 17 de febrero de 2021, ¿Por qué en Katanes se siente como un reparo contra la lluvia?

Desde ElDiario entrevistamos a David Medina, fundador y presidente actual de Katanes FC.

¿Cómo comenzó todo?

D: Primero éramos un grupo de amigos que nos juntábamos a competir en torneos de Pilar. Después surgió la idea de hacer actividades. Eso fue más o menos en noviembre del 2020. Para febrero del 2021, el 17, nos dieron el reconocimiento municipal y nos fundaron como Katanes FC

¿Tuvieron respuesta inmediata?

D: El primer día hubo diez chicos. El segundo veinte. Para el día de la fundación ya teníamos 150 personas en el club, casi cien alumnos y 50 padres y pudimos armar 7 categorías -Primera, Sub-17, 2007-2008, 2009-2010, 2011-2012, 2013-2014 y 2015 inclusive-.

 

Muchos pilarenses conocen la cancha de Katanes como “el lugar donde estaba el binacional ”. Hasta hace un año, ese lugar estaba en el abandono. Un mero pedazo de tierra sin sentido ni razón de ser. Hoy, está lleno de vagones decorados, camisetas de colores, familias pilarenses.

 


 

¿Por qué eligieron el predio del ex tren binacional?

D: Aunque la realidad es que nadie quiere jugar en una cancha que no esté preparada, que no tenga baños, que no tenga pasto sintético,  la idea original fue solo hacer actividades para los chicos del barrio, no competir profesionalmente. Ahí fue cuando coordinamos con el intendente, Federico Achával, y nos habilitó hacer prácticas y dar clases ahí. Nos dijo que era un espacio público, que era de todos y que le demos para adelante.
 

¿El nombre de donde viene?

D: Katanes quedó porque nos pareció original. No sé, todos se ponen “los guerreros”, “los leones”, nombres muy comunes y que después cuando hacen ligas femeninas son “las guerreras” o “las leonas”. Katanes es más neutral, original, nos gustó. Aparte con todo esto del lenguaje inclusivo todos pueden ser de Katanes y tener su equipo en el club.

 

Para ese entonces la lluvia había hecho imposible la entrevista en la cancha de Katanes. Hacía unos minutos que continuábamos hablando en la casa de David, a unas cuadras del predio. Sentado en un banco de madera estaba “Rulo”, el papá de David. Pacientemente arreglaba unas pelotas pinchadas. Cosía y descosía  asombrosamente rápido pero con delicadeza las pelotas que los chicos usan en los entrenamientos. Con el mismo compromiso, respondió a la siguiente pregunta:

¿Manejan el club en familia no?

Rulo: Tratamos de ser un equipo familiar, donde la gente pueda ir a vernos y reunirse dentro de un entorno sano. Muchos de los torneos donde estábamos jugando terminaban los partidos mal o con situaciones que no iban con los valores del Club y

Siempre tratamos de nosotros decidimos dejar de ir. Las familias de Katanes van con abuelos, nietos, hermanos, toda la familia y queremos que sea para ellos el juego. Para mí el fútbol es lo más lindo que hay pero no puede ser solo la bocha. Ver ese entorno que generamos me llena de orgullo.

Se fundaron en plena pandemia, hace un año, ¿Les afectó en algo?

D: La pandemia nos afectó mucho pero seguimos cuando se pudo con todos los protocolos. También hay que pensar en el pibe que está esperando jugar, que son un montón y están muy pendientes del Club. 

 

¿Tuvieron que parar en algún momento?

D:Este verano fue el primer parate que hicimos desde que empezamos, por las vacaciones y porque empezamos una colonia en las instalaciones de Ferrovías. De todas maneras imaginábamos que iba a haber menos chicos a la vuelta, pero al contrario. Se triplicaron los alumnos.

¿Cómo se entera la gente que comienza a entrenar con ustedes?

D: Eso es el boca en boca. Las familias están muy contentas con lo que es el Club y recomiendan a su amigos, familiares, gente del mismo colegio de los chicos. El boca en boca es lo que más nos da valor. Muchos también viven lejos. Se vienen de Astolfi, San alejo, Sakura. No les importa el viaje o si se tienen que volver porque llueve. Quieren entrenar acá.

Si bien no juegan profesionalmente, ¿Compiten?

D: En el primer momento hablamos con otros clubes de la zona para ver dónde es que competían. Todos nos decían que jugaban amistosos o pequeños torneos organizados por ellos. Ahí decidimos armar La Liga Formativa de Pilar, para que todos esos equipos (y nosotros) tengamos un evento formal donde jugar. 

¿Como fue eso?

D: Tuvo un éxito rotundo y nos pidieron el clausura. Fue tal la masividad de ese torneo -movilizaron casi 1000 personas- que desde la propia Secretaría  de Deportes nos ofrecieron jugar la final en el polideportivo de Pilar -ubicado en la calle Mercedes-. Nos dieron trofeos para repartir con todos los equipos que jugaron y oficializaron la Liga, así que este año la tenemos de vuelta.

 

Fue un gran logro. ¿Qué significa que la Liga esté oficializada?

D: A partir de ahí la Liga queda formalizada y eso quiere decir, por ejemplo, que algunos insumos o los árbitros serán pagados por el municipio, haciendo que el gasto de los clubes sea menor y tengas más posibilidades de asistir. El anuncio fue en una cena donde también estuvieron presentes los otros equipos. Queríamos que el anuncio sea formal, que sepan que un equipo no es solo patear al arco sino que te da otras cosas lindas también.

¿Los entrenamientos son gratuitos?

D: Actualmente se cobra una tarifa social. De ahí sacamos para absolutamente todos los recursos de katanes, desde el pago a los árbitros cuando hay que hacerlo, el alquiler de los baños químicos cuando se juega, el pago a los profesores -aunque algunos cobren a voluntad o no cobren-, las cosas del buffet y lo más importante que es el seguro de los jugadores. Apenas se inscribe un chico a Katanes se le da un seguro por si pasa algo cuando juega o compite. De esa manera están protegidos de todo lo que pueda pasarles y les asegura poder continuar. Creo que somos de los pocos Clubes en Pilar que cuenta con un cuidado así.

A partir de esos reconocimientos, ¿lograron articular con el municipio o algún programa estatal?

D: Nosotros articulamos con el programa Potenciar Deporte. Ahí los profesores tienen capacitaciones en género, diversidad, psicología infantil y desarrollo social, para poder afrontar cualquier situación que vivan en el día a día de los entrenamientos.

¿Y desde la municipalidad de Pilar?

D: Nos dieron los arcos y algunas herramientas para poder entrenar. Las luces led y asesorías en algunas áreas que son fundamentales para nosotros en el día a día.

Entonces ya tienen la cancha armada, digamos…

D: Los arcos todavía no los pudimos poner porque no está cerrada la cancha. Esa es una de las metas de este año. Cerrarla y poder empezar a hacer los baños y vestuarios, mejorar el césped y dejar instalados los arcos y redes.

¿Y cómo se manejan cuando entrena con esos desplazamientos, por ejemplo, los arcos?

D: Ahora va Rulo. El día que se juega por la mañana él ya está a las 8 llevando banderines, el buffet, el baño químico. Va a poner los arcos y a acomodar todo para asegurar el distanciamiento y otras protecciones para los chicos. Lo da todo.

 

En ese momento Rulo miró de reojo. Se sonreía. Modestia, supongo.

Mientras David hablaba mostraba fotos. De todo tenía un aval fotográfico de que pasó de verdad. Contaba las cosas como si no las creyera. Pero de todo tenía una foto. Más tarde me diría “Disfruto las cosas el domingo, cuando miro las fotos. Cuando las cosas van pasando no te das cuenta”

 

¿Se cuida el espacio?

D: La gran mayoría son chicos que viven cerca, así que les inculcamos el cuidado de la cancha cuando no estamos porque juegan igual. Juegan igual llueva, truene o haya un sol de 44°. Entonces le pedimos que la cuiden, que respeten ese espacio que es de todos. Ahí viene el tema de la pertenencia al Club. Yo creo que si vos querés algo lo cuidas, y ellos lo quieren.

¿La gente de Pilar los apoya, digamos, sponsorea?

D: Los sponsors que tenemos vinieron todos solos. La gente ve la movida y se quiere sumar, no necesitamos en ningún momento ir a manguear nada, por así decirlo. Materiales Weber nos donó un juego de camisetas para primera. También más adelante lo hizo Materiales Hoy. Alfredo Ventura nos donó lo que es todo para sub 17 y así. Comerciantes de Pilar, todos se sumaron solos. Después la gente particular te dona cosas también, como botines para los chicos que no tenían o esas cosas, que estamos muy agradecidos.

O sea que están muy bien equipados con la fachada de katanes…

D: Cada categoría que compite tiene su juego para entrenar, sus camisetas. Hace poco creamos la categoría Femenino, que va de chicas de 15 a 30 años. Mirá lo que dice su camiseta.

Además de mejorar la infraestructura, ¿qué otros planes tienen para este 2022?

D: El otro objetivo para este año es incorporar más deportes. Lo vimos bien claro en la colonia: las nenas y nenes que fueron y querían seguir con los profes, con el club, con sus amigos pero no necesariamente quieren jugar al fútbol, en este momento no tienen otra opción. Así que la primera meta es eso, incorporar hockey, volley, taekwondo, lo que se pueda y nos permita el espacio, lo vamos a tener.

¿Cómo es la relación con los padres de los chicos?

D: Muchas familias vienen con el hijo bochado de otros lugares. Es terrible. Nos dicen “lo traigo acá porque en ´x club´ no lo quisieron aceptar” o “lo traigo acá porque me dijeron que se manejan bien con estas cosas” y nos da pena y orgullo. Orgullo por nosotros, pena por los otros clubes que no saben manejar esas cosas. 

 

 

Se le notaba la resignación en la cara mientras contaba eso. No había lugar para indignarse, simplemente así era el mundo: un lugar sin reparos.

 

¿Y cómo manejan esos casos?

D: Gracias a las capacitaciones de Potenciar Deporte y por supuesto, las ganas de incluir a todos, creo que pudimos hacerle frente a un montón de situaciones. Tenemos chicos con autismo, retraso madurativo o “chicos revoltosos”, que vienen bochados de otros lados. Vienen bochados hasta de su casa. A ese chico hay que prestarle más atención e intentar incluirlo, no al revés. Tuvimos el caso de un nene que venía a jugar con un andador, imaginate.

 

En katanes no importa la lluvia. Se sigue jugando. Es un reparo contra los vientos de la exclusión. 


¿Creés que Katanes aporta algo distinto que otros clubes?

D. Creo que es por el modo en que separamos las cosas. En el entrenamiento se entrena, hay momentos para bromear pero hay que entrenar. También tiene que ver con que constantemente le recordamos el esfuerzo de los padres. Muchos padres están dos o tres horas en Katanes porque tienen varios chicos que entrenan en distintos horarios y eso ellos tienen que verlo. Además, para jugar en los torneos o ligas tienen que estar al día con las materias. Al final del trimestre pedimos foto de los boletines y ahí también ayudamos en todo lo que podemos ayudar.

¿Tienen pensado replicar el “fenómeno Katanes” en otros lados?

D: Ahora nos pidieron ir a ayudar en un Club en Del Viso. Empieza de cero y quieren que la movida sea similar a lo que vivimos en Katanes. Más que nada ayudar con todo lo que es coordinación con el municipio y estas cosas que surgen en el día a día que son súper importantes que los clubes tengan presentes.

Si tuvieran que pensar una razón por la que hacen este laburo, ¿cuál sería?

Rulo:Uno podría decir que estamos locos. Que es de no creer; que a un año de comenzar hagan caravanas desde la cancha a donde juegan los hijos para apoyar al club; que se tatuen el escudo de Katanes, que se coman esas horas de viaje. Pero creo que es por la manera que tenemos de manejarnos. Lo hacemos por los chicos, y cuando los chicos están felices, los padres también., eso nos llena.

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