Lo celebrará con numerosas actividades

El Verbo Divino, gigante de la educación, cumple 75 años en Pilar

Abrió sus puertas en septiembre de 1946. En un principio era solo para seminaristas llegados del interior. La paulatina apertura lo convirtió en uno de los establecimientos históricos de la zona.
domingo, 29 de agosto de 2021 · 08:17


Por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com


Referencia ineludible de Pilar y alrededores, el Instituto Verbo Divino es un gigante que en los próximos días cumplirá 75 años de vida en la comunidad local. De aquel misterio que despertaba comentarios en el pueblo hasta esta escuela que alberga cada día a más de 1.200 alumnos ha transcurrido mucha historia.

Con actividades presenciales y virtuales, la institución lo celebrará en la llamada Semana del Verbo, a desarrollarse en los primeros días de septiembre y declarada “De interés municipal” por el Concejo Deliberante. Desde principios de este ciclo lectivo los directivos, docentes y alumnos pusieron manos a la obra para llevar adelante varias actividades alusivas a tan importante fecha.

Génesis
Su historia en Pilar comenzó a principios de la década de ‘40, cuando la Congregación del Verbo Divino buscaba un terreno para construir su seminario. La elección recayó en una propiedad ubicada a dos kilómetros del centro de Pilar, por lo que en febrero de 1943 se decidió la compra.

El 7 de enero de 1945, el Padre Provincial José Rieger bendijo la piedra fundamental. En ese momento, el responsable inmediato por parte de la Congregación era el Hermano Mainrado.

Para construir el edificio hicieron falta nada menos que un millón y medio de ladrillos (fabricados en un horno propio); mientras que en el techo del ala central se colocaron 22 mil tejas. Una obra monumental para el Pilar de ese entonces y de la que participó como albañil un joven que luego se convertiría en el mayor caudillo político local del siglo XX: Luis Lagomarsino.

Otra curiosidad es que en la construcción también participaban los mismos sacerdotes, muy habilidosos en carpintería, electricidad y herrería, por ejemplo.

En un principio, el colegio se llamó Nuestra Señora del Pilar, tomando el nombre actual recién en 1969. El primer grupo de estudiantes era de 19 alumnos, quienes llegaron a Pilar el 14 de septiembre de 1946. El primer Rector fue el Padre Bernardo Müller.

Puertas adentro, el colegio albergaba en un primer momento a seminaristas que fueron educados de manera integral, instruidos además en las artes, como la orquesta que funcionó en la institución a finales de la década de 1950 y principios de la del ‘60. En el mismo año se recibió a la primera maestra para 4to y 5to grado, Rosa Moscato de Casaux.

Pero, puertas afuera, el lugar era un sitio casi misterioso debido a su hermetismo: en los primeros años, los sacerdotes manejaban mejor el alemán que el español y solo salían del predio a cuentagotas, para comprar insumos.

Crecimiento
En 1958, el establecimiento fue incorporado a la enseñanza Oficial; y en la década del ‘60 se permitió el acceso de alumnos externos a los cursos inferiores y después a los del Secundario, aunque en forma restringida y muy controlada.

Así se dio inicio a una época fundamental, que fue integrando al Verbo al resto de la comunidad y viceversa.

En 1964, del Colegio Nuestra Señora del Pilar egresaban sus primeros Bachilleres. Al año siguiente se produjo una apertura significativa, dado que la línea de formación siempre había respondido a pautas muy rígidas. En el año 1969 se cambió el nombre del colegio por el actual Instituto Verbo Divino.

A lo largo de esta etapa, se fue incrementado la matrícula y la apertura de grados, hasta cubrir el nivel primario completo, de 1º a 7º grado.

En 1973 ocurrió algo impensado hasta el momento: luego de una ardua votación, las mujeres ingresaron como alumnas, aunque sólo en el Secundario. Recién 20 años más tarde el Verbo comenzó a ser mixto también en Primaria, mientras que en 1994 se inauguró el Nivel Inicial.

Protagonistas
A lo largo de estas siete décadas y media muchos fueron los sacerdotes, directivos y docentes que dejaron huella, como Adán Refkoski, Valerico Impsant, Clemente Ruppel, Luis Wilieczko, José Domenech, María del Carmen Balbín, Sara Cufré, Luis Menta, Mirta Varrella, Antonio Sastre, Silvia Temporetti, Zulma Martínez, Bentelinus Sacks, Marta Saladino, la familia Ditz (una institución en sí misma dentro del colegio) y tantos más que merecerían varias páginas aparte… 

Nada menos que 75 años para un colegio que tiene tres niveles educativos, un predio deportivo envidiable y una arquitectura que sigue asombrando. Un mundo en sí mismo pero también un coloso que sigue recibiendo con los brazos abiertos a varias generaciones de pilarenses, con los mismos objetivos de formación integral con los que soñó aquel puñado de sacerdotes allá por 1946.

 

 

Cinco curiosidades

  • Para su construcción, la congregación montó su propio horno de ladrillos, produciendo un millón y medio.
  • Entre los albañiles estuvo un joven Luis Lagomarsino, luego intendente de Pilar y caudillo peronista.
  • Una leyenda (nunca confirmada) habla sobre la presencia de un túnel que une a la escuela con el Madre del Divino Pastor…
  • La primera promoción (1950) fue de apenas seis alumnos.
  • Son egresados del IVD, entre otros, la cocinera Jimena Monteverde, el exintendente Humberto Zúccaro, el científico Paulo Maffía, el actor Guido Balzaretti y la modelo y conductora Vanesa Borghi.
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